«Este local se nos quedaba muy pequeño». Quien habla es Ana Lázaro, directora de la Asociación Parkinson Jovellanos, dedicada a ofrecer actividades terapéuticas que faciliten la rehabilitación de quienes sufren esta enfermedad. Hoy ocupan, en régimen de alquiler, un bajo de 180 metros cuadrados en la calle de Santa Teresa de Jesús, interior y con mala ventilación, por el que se reparten las mesas de administración, las cabinas de masaje, el gimnasio y una pequeña sala multiusos. Por ese espacio pasan de lunes a viernes un centenar de usuarios, además de las doce personas que trabajan para la asociación. «En su momento valoramos hacer obras para ganar más espacio, pero aparte de que era muy cara, seguíamos sin sitio suficiente», lamenta Lázaro. Ahora el Ayuntamiento les ha elegido para ocupar parte de la primera y la segunda planta del nuevo equipamiento sociosanitario de El Natahoyo, inmueble que compartirán con otras seis entidades y en el que esperan poder empezar a trabajar en abril. «Estamos muy satisfechos, porque es algo que necesitábamos mucho. Por ejemplo, en el gimnasio podremos poner alguna máquina más de las que tenemos para rehabilitación».
La misma satisfacción manifiesta Concha Mena, presidenta de la Asociación Democrática Asturiana de Familias con Alzheimer, hoy ubicada en un hotel de asociaciones de La Calzada. «Estamos muy a gusto, compartiendo espacio con otras entidades, pero para nuestros programas necesitábamos espacios específicos, como los que ahora tendremos en El Natahoyo». Mena explicó cómo ahora, para desarrollar algunas actividades, se ven obligados a solicitar con suficiente antelación alguno de los tres salones del hotel de asociaciones. «Si no reservas a tiempo, no tienes esa disponibilidad, y a veces eso condiciona la atención de ayudas y convenios. Ahora con nuestro propio espacio podremos organizarnos mejor y distribuir nuestras terapias sin inconvenientes». Las actividades de esta asociación se dirigen tanto a enfermos de alzheimer como a sus familiares. Una de sus viejas reivindicaciones, que ahora se cumplirá, era contar con un centro de día para sus socios.
Javier Martínez, gerente de la Asociación Síndrome de Down, destacó el hecho de que en su futura sede puedan contar con «espacios comunes como salas de reuniones y de conferencias, además de estar en un sitio mucho más céntrico». También destaca cómo el hecho de compartir el inmueble de El Natahoyo con otras asociaciones «será positivo, por la interacción entre los usuarios».
Por su parte el director del Centro Ocupacional Municipal de Castiello, Emilio Cueva, festejó trasladarse a una ubicación «que permitirá a nuestros usuarios llegar en transporte urbano» y adelantó «una reorganización de las actividades», para aprovechar el nuevo espacio.