Corvera genera menos desperdicios y recicla más. Así se desprende del informe hecho público ayer por el Ayuntamiento, que indica un descenso superior al 3% en el número de toneladas de basura doméstica depositada en los contenedores de uso común y un incremento cercano al 10% en la cantidad de vidrios, plásticos, papeles y cartones recogidos en los habilitados al efecto.
En el primer caso, en 2011 se trasladaron al cercano vertedero central de Asturias un total de 6.216 toneladas de residuos domésticos no reciclados. Según el censo, la población ascendía a 16.236 personas, lo que significa que cada una de ellas generó 382,8 kilos al año, casi dieciséis menos que en 2010. Entonces se recogieron 201 toneladas más, en concreto 6.417, y había 127 habitantes menos, 16.109, por lo que la media de kilos de basura por persona se situaba en 398,3.
La caída se compensa en parte con el aumento del reciclaje. En 2010 se recogieron 136 toneladas de vidrio, 313 de papel y 110 de envases de plástico, y en 2011 fueron, por el mismo orden, 156, 325 y 125, es decir 47 toneladas más. Por tanto, cada corverano recicló en 2010 34,7 kilos de residuos, y en 2011, 37,3, es decir, 2,6 kilos más.
La conclusión es que el año pasado cada vecino depositó 420 kilos de residuos en los contenedores, en los comunes y en los de reciclaje, frente a los 433 de 2010, trece kilos menos por habitante y año. Este descenso es equivalente al que se registra en la mayoría de los municipios de España. Y es que la crisis se nota hasta en la basura. A menor consumo, menos desperdicios.
La caída se aprecia especialmente en los vertederos ilegales. En 2011 se retiraron 62 toneladas de material, y en 2010, 361, un 80% más.
Para el concejal de Hacienda, Iván Fernández, este acusado descenso «está relacionado con el interés del Ayuntamiento por la conservación del concejo y por su determinación en tramitar los correspondientes expedientes municipales cuando se detectan conductas que infringen las ordenanzas municipales en materia de recogida de residuos». En este sentido, destacó el incremento de las «medidas preventivas» adoptadas por el Ayuntamiento «para atajar el problema que suponen los vertederos ilegales. Pese a todo, aún queda mucho recorrido», añadió.
Mayor compromiso
En lo referente al descenso, en 201 toneladas, de los residuos sólidos urbanos recogidos de los contenedores de basura habituales y al incremento, en 47, en los depositados en los de recogida selectiva, lo atribuye a que «la población de Corvera está cada vez más comprometida con el reciclaje, de manera que al separar selectivamente los residuos en los distintos contenedores o bien a través de programas como la campaña de compostaje doméstico, se está reduciendo la cantidad de materia orgánica», manifestó Fernández.
Y es que al margen de los residuos domésticos habituales, también se recogieron 67,3 toneladas de tierra, 33 de residuos de obra, 120 de restos vegetales, 98 de plásticos agrícolas y 92,2 de muebles y enseres. En este último caso, el servicio se presta de forma gratuita, concertando previamente fecha y hora con el Ayuntamiento.