La empresa cordobesa Cunext sigue aún pendiente de la resolución del concurso de acreedores de SIA Copper para poder arrancar la sección de colada. La previsión era haber reiniciado la actividad durante este mes de febrero, pero eso no será posible hasta que Cunext sepa si tiene que asumir la deuda de SIA Copper y a cuánto asciende.
El retraso está afectando a los más de cuarenta trabajadores despedidos que esperan poder reincorporarse a la empresa cuando la actividad se reanude. Algunos han tenido suerte y han encontrado un nuevo empleo, pero a muchos de ellos se les ha agotado el paro y comienzan a preocuparse por su situación personal, aunque ya han logrado cobrar los salarios debidos y las indemnizaciones por la extinción de los contratos y sólo están pendientes de solventar algunos errores en las cifras.
Hasta ahora, sólo 16 de los 60 trabajadores con los que contaba SIA Copper, la mayoría de ellos vecinos de Lugones, han logrado reincorporarse a la compañía. Son los que trabajan en la sección de trefilado de cobre, mientras que el resto está pendiente del posible arranque de la fundición.
Cuando Cunext llegó a un acuerdo con la administración concursal para el arrendamiento de las instalaciones, se alcanzó el compromiso de contar con los antiguos empleados. Entonces se preveía que la actividad de la empresa pudiera recuperarse completamente y se barajaba febrero como fecha clave en la que la fábrica estaría ya completamente operativa.
Sin embargo, y aunque se especulaba que el concurso de acreedores pudiera resolverse estos días, las últimas gestiones hacen pensar que no será así, por lo que Cunext ha descartado arrancar la sección de fundición este mes.
Asumir deuda
Según el sindicato CC.OO. la empresa sigue garantizando que su intención es la de continuar en las instalaciones, pero quiere que haya una resolución firme y no un simple acuerdo de cesión, que es lo que existe ahora.
El problema principal estriba en el desconocimiento de la dirección que tomará la administración concursal en lo que se refiere a la deuda de SIA Copper, si obliga a Cunext a asumir alguna de las obligaciones con acreedores o si la deja libre de cargas. En este último caso, o si la deuda que dictamine el administrador es considerada asumible por la empresa, la intención seguiría siendo la de arrancar la actividad de inmediato y reincorporar, al menos, a una treintena de trabajadores.
Ya se han establecido incluso contactos con antiguos clientes que se perdieron por el cierre de la empresa, y las expectativas son positivas.