El Grupo parlamentario socialista en el Senado rechazó ayer en el pleno de la Cámara Alta una enmienda presentada por el senador de Foro, Isidro Martínez Oblanca, en la que se defendía la minería del carbón y su valor como refuerzo de la soberanía energética española al ser el único combustible fósil autóctono.
En el transcurso de la intervención, según Foro, Oblanca subrayó la necesidad de «impulsar la minería de carbón nacional por ser el único combustible fósil autóctono que tenemos en España» y reclamó «su relevancia en el mix de generación energética». El senador asturiano apeló a la Constitución Española, que obliga al Estado a velar «por el establecimiento de un equilibrio económico, adecuado y justo entre las diversas partes del territorio español», entre las que se encuentran las comarcas mineras.
La propuesta de Foro se planteó durante un debate de una moción presentada por el PSOE en la que se instaba al Gobierno a fijar un horizonte de cierre gradual de las centrales nucleares al cumplir los 40 años de diseño, o antes si los exámenes técnicos detectaran circunstancias que lo aconsejaran, por lo que entre 2013 y 2028 cesase el servicio del parque nuclear español.
En el transcurso del debate, los portavoces socialista y popular, explica Foro, coincidieron en aparcar su análisis sobre el carbón para un futuro debate sobre el modelo energético español. Martínez Oblanca, en este sentido, les reprochó que «las buenas palabras sobre la minería del carbón no se acompañan con los hechos» y que «lo último que hizo el gobierno socialista fue dejar de firmar 180 millones de euros para los fondos Mineros y lo primero que hizo el gobierno del Partido Popular ha sido eliminarlos».
Duras críticas
En su intervención, Oblanca tildó de «ecologistas de quita y pon» a los socialistas, porque «su posición respecto al cierre de las centrales nucleares varía dependiendo si están en el Gobierno o en la oposición». El senador asturiano destacó las previsiones de la Agencia Internacional de la Energía respecto al consumo de este combustible fósil en los próximos años y subrayó las investigaciones y los avances del Instituto Nacional del Carbón en pos de la captura de CO2, «lo que nos llevará a 'centrales de carbón limpio' que no van a generar efecto invernadero».
La moción socialista en la que se pedía el cierre gradual de las centrales nucleares fue finalmente rechazada por 167 votos en contra, 82 a favor y 3 abstenciones.
En el turno en contra, el senador del PP José Ignacio Palacios, ha calificado la moción del PSOE de «innecesaria» y sus argumentos carentes de fundamento y ha acusado a este grupo de ser «una veleta» a este respecto porque ha dado un giro de 180 grados del Gobierno a la oposición. Al mismo tiempo, ha defendido que mientras el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) considere que una planta es segura y que la empresa titular piense que la inversión es rentable «pueden ampliar la vida útil o de diseño».
Por ello, ha abogado por alcanzar un mix energético equilibrado en el que se tengan en cuenta «todas las fuentes de energía» y que sea un suministro «seguro, respetuoso con los objetivos medioambientales y competitivo».
En todo caso, ha afirmado que «ni por parte del Gobierno ni de las empresas eléctricas», se plantea en este momento la construcción de nuevas centrales.