Hace algunas semanas estaba previsto que los consejeros de Gijón al Norte se reunieran en la ciudad, a modo informativo, para conocer el estado de la sociedad y de las obras que debe llevar a cabo. El Ministerio de Fomento pidió entonces un poco más de tiempo. Hasta que la ministra compareciera en el Congreso y aclarara cuáles iban a ser las líneas principales de trabajo de su mandato, aseguraron entonces, no se podría ir organizando el calendario. Pues bien, esa comparecencia tendrá lugar hoy. Cuando finalice la sesión plenaria, que empieza a las nueve de la mañana, Ana Pastor expondrá ante la Comisión de Fomento del Congreso las líneas generales de su departamento. Así se lo han reclamado varios grupos parlamentarios (el PSOE, UPyD, IU y CiU).
Aunque Pastor no se refiera hoy al proyecto de soterramiento de las vías en Gijón, es posible que a partir de aquí empiece a concretarse la fecha del esperado y necesario consejo de administración. Porque, tal y como explicó la alcaldesa hace algunas semanas, a finales de diciembre fue necesario que los consejeros firmaran una prórroga de la línea de crédito que Gijón al Norte tenía solicitada a los bancos. La póliza expiraba y, pese a no celebrarse ningún consejo, urgía solucionar la situación.
Pero la prórroga dura hasta el 31 de marzo. Por lo tanto, vuelve a ser urgente la convocatoria. En esa cita, debería aclararse la situación económica de la sociedad que debe gestionar la supresión de la barrera ferroviaria, así como el calendario de todas las obras pendientes.
Se da la circunstancia de que a ese consejo el representante del Principado acudirá en funciones, tras la convocatoria de elecciones anticipadas para el 25 de marzo. Pero es circunstancia no impide que la reunión se pueda celebrar y tomar decisiones.
Nuevo presidente
En esa cita debería presentarse el nuevo presidente de la entidad, cargo que según los estatutos corresponde al secretario de Estado de Infraestructuras y Planificación del Ministerio de Fomento, cargo que ahora ocupa Rafael Catalá Polo.
Mientras tanto, el nuevo equipo del Ministerio de Fomento solicitó información a Gijón al Norte, como al resto de sociedades similares existentes en otras comunidades y que llevan a cabo operaciones de soterramiento, sobre su situación económica, así como la relación de obras ejecutadas hasta ahora y las que están aún pendientes. Se da la circunstancia de que tanto PP (actualmente en el Gobierno central) como Foro Asturias (en el Ayuntamiento) son partidarios de revisar el plan, porque no están de acuerdo con las últimas decisiones adoptadas por los gobiernos socialistas. Con cambios o sin ellos, Gijón al Norte (que cumple este ejercicio diez años de vida) debe conseguir la financiación necesaria, en principio mediante las plusvalías del suelo, para poder soterrar las vías ferroviarias.