El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Amieva, formado por Foro y PP, convocaba ayer la celebración de un Pleno de carácter extraordinario con un único punto del día, dar lectura a una serie de informes técnicos sobre el nivel de ejecución de algunas obras municipales ejecutadas y certificadas en estado pendiente de pago. Concretamente se pormenorizaron los proyectos y la ejecución de tres obras: la construcción del semillero de empresas en Sebarga, la adecuación y eficiencia energética y eliminación de barreras arquitectónicas en la casa consistorial de Amieva y la segunda fase de construcción del Centro de Interpretación del Karst.
El alcalde local, José Félix Fernández, explicó ante el Pleno que el motivo de la celebración no era otro que «dar cuenta del estudio realizado sobre estas actuaciones municipales, y tratar de comprender las irregularidades encontradas, habiendo recibido todas ellas el visto bueno del ingeniero de caminos, Apolinar Ibrahim, técnico municipal durante la anterior legislatura». El regidor cedió la palabra a los dos expertos allí presentes. Por un lado el arquitecto Gerardo Monje y por otro, el ingeniero Rubén Labrador. Comenzó con las explicaciones este último, encargado de la redacción del proyecto de la parte eléctrica de las obras. «Sólo con levantar uno de los cuadros eléctricos nos dimos cuenta de que sólo se había ejecutado el 10% del proyecto», señaló. La empresa encargada de la obra al completo era Contratas Iglesias, que aseguró en una reunión con representantes municipales que «el 100% del proyecto estaba realizado». El coste de esta actuación subcontratada fue de unos 20.000 euros, «pero sólo se ha ejecutado una pequeñísima parte», concluyó el ingeniero.
Otra de las obras es la segunda fase de la construcción del Centro de Interpretación del Karst. «La zahorra necesaria para mejorar los caminos de acceso al centro no se extendió. Se hablaba de la necesidad de echar 1.062 metros cúbicos, con un coste de 21.000 euros, y en realidad sólo se puede comprobar que haya sobre el terreno unos 29,7 metros cúbicos, que no llegan ni a 590 euros», manifestó el arquitecto. El portavoz del PSOE en Amieva, Ángel García, ex alcalde local, se pronunció única y exclusivamente en este punto para asegurar que él había visto personalmente cómo se extendía esa zahorra.
La mayor controversia la provocó la construcción del semillero empresarial de Sebarga, cuyo primer proyecto estimaba un presupuesto inicial de 1,7 millones de euros. Por su cuantía, éste se segregó en dos fases. El estudio de Monje evidencia que no se ha realizado más que un 61,4% de los trabajos de esta primera fase, a pesar de que la empresa ejecutora, Ingeco, afirma haber concluido un 75%. De ser ciertas las estimaciones del arquitecto, el Ayuntamiento le debería a dicha empresa 106.000 euros menos de las que actualmente pide. En el terreno de los honorarios Ibrahim, como técnico municipal, solicita un total de 56.800 euros, en concepto de pago por la realización del proyecto de segregación y la dirección facultativa, «40.900 euros más de lo que legalmente le correspondería», puntualizó Gerardo Monje.
Por todas estas irregularidades, José Félix Fernández sacaba a votación la propuesta de llevar ante un juzgado el caso, y que sea desde allí desde donde se tomen las medidas oportunas. La medida salió adelante con cuatro votos a favor y dos abstenciones, por parte del grupo socialista.