Francisco Álvarez-Cascos considera que el PSOE asturiano y su máximo responsable, Javier Fernández, deben a los ciudadanos explicaciones por el denominado 'caso Renedo'. Durante una entrevista en el programa 'La Lupa' de Canal 10, el presidente del Principado puso de relieve la gravedad de los hechos por los que el secretario general de la FSA, dijo, «debe ser el primero en exigir que se aclare todo lo que ocurrió». Cascos hizo una comparación con el proceso judicial abierto al ex presidente de la Comunidad de Valencia Francisco Camps por el conocido como 'asunto de los trajes', y recuerda que el daño económico causado a la Administración asturiana por el 'caso Renedo' fue mucho mayor.
Sostiene que Fernández no puede escurrir el bulto y menos teniendo en cuenta, expuso, que era el secretario general de la FSA y se sentaba en la bancada socialista durante la pasada legislatura. «No voy a entrar en responsabilidades personales, pero está claro que tiene la obligación política de aclarar todas las circunstancias de este caso», espetó el presidente del Principado, que pide al líder socialista que se ponga a la cabeza de la manifestación para pedir cuentas por este supuesto caso de corrupción en la administración regional.
El 'caso Renedo' irrumpe así en la precampaña y lo hace en el discurso de Álvarez-Cascos, que ha comenzado a labrar el terreno electoral con críticas hacia los socialistas y, sobre todo, a los dirigentes populares. Ambos partidos se llevan los reproches del jefe del Ejecutivo por su actuación durante los últimos meses, en los que demostraron desde el primer día, según él mismo afirmó, que su único propósito «era bloquear la acción del Gobierno de Foro».
El comportamiento de la oposición no iba a cambiar en el caso de que Cascos hubiera decidido seguir adelante con la prórroga presupuestaria. Este argumento le basta para justificar su decisión de disolver la Junta y convocar elecciones anticipadas. Cita como ejemplo el supuesto de que el Ejecutivo hubiera sido capaz de llegar a un acuerdo con los agentes sociales para reeditar el ACEBA. El presidente del Principado expresa su duda de que ambos partidos dieran de paso en la Junta el acuerdo si éste se produjera. «Van en contra de todo aquello que pueda tener interés para esta región», subraya.
Pone el acento, sobre todo, en la actitud del Partido Popular, al que, dijo, le pasarán factura en las urnas algunas decisiones que ha adoptado. «Los que dicen una cosa en Madrid y otra en Asturias sufrirán desgaste ante los ciudadanos», advirtió. Cascos quería con esta aseveración lanzar un mensaje nítido hacia la dirección del PP por la conducta que, según él, ha tenido en el debate parlamentario sobre la radio televisión pública. Asegura que los populares defienden en el Congreso la privatización de los entes de comunicación autonómicos mientras que en Asturias, precisa, se alían con el PSOE para impedir al Gobierno que lleve a cabo una iniciativa similar.
Señaló, además, a Gabino de Lorenzo como el principal responsable de la actuación «destructiva» que ha tenido el PP en los últimos tiempos, y pone como ejemplo las manifestaciones hechas por el ex alcalde de Oviedo desde la fundación de Foro. ¿El futuro? Cascos no quiere hablar de escenarios que, a día de hoy, son inciertos, pero deja clara su disposición a dialogar con los populares para intentar llegar a acuerdos. Pactos que condiciona a que los responsables del PP en la nueva etapa actúen de acuerdo con la responsabilidad del momento y pensando en el interés general. Insinúa, en ese sentido, que hasta ahora «muchos dirigentes se han movido sólo por el compromiso particular para, así, sobrevivir en la cúspide de su partido».
Pacto de gobierno
Insiste en que la oferta de diálogo de Foro Asturias seguirá encima de la mesa después del 25-M, independientemente del resultado que arrojen las urnas. No descarta, a este respecto, que pueda producirse un gobierno que esté integrado por representantes de Foro Asturias y el Partido Popular. «Lo que cada uno tiene que hacer es cumplir con la partitura que le toca», añadió.
No han faltado voces que dan por hecho que Álvarez-Cascos no aguantaría en la oposición ni un mes. El presidente del Principado y cabeza de lista de Foro niega este tipo de afirmación y garantiza que entre sus planes no está la retirada en el caso de que el resultado de las elecciones sea adverso. «No tengan la menor duda de que continuaré en la oposición si los ciudadanos así lo deciden», señaló. Nunca, avisa, actuó en función de los resultados electorales y tampoco lo piensa hacer ahora.
Es previsible que en los próximos dos meses y medio sean varios los ministros y altos cargos orgánicos tanto del PP como del PSOE que acudirán al Principado para hacer campaña electoral en favor de sus respectivas organizaciones. No preocupa este hecho a Cascos que extrae una conclusión positiva: «Asturias necesita que vengan ministros a conocer el terreno y explicar cuáles son sus planes para la región». Igualmente, considera que esta es una buena ocasión para que ambos partidos que han ocupado (en el caso del PSOE) y ocupan (como ocurre con los populares) responsabilidades de gobierno aclaren ante los asturianos algunas decisiones que han adoptado y que son perjudiciales para el desarrollo del Principado, como la paralización de las grandes infraestructuras o la eliminación de los fondos mineros.
No quiso dar pistas sobre los miembros de Foro Asturias que le acompañarán en la candidatura electoral, aunque dejó entrever que habrá movimientos, toda vez que el grupo parlamentario de la formación se ha modificado tras la marcha de algunos representantes a las Cortes Generales o la incorporación al Gobierno de otros. No habrá excesivos cambios entre el programa que Foro planteó en los comicios de mayo y el que presentará ahora en las elecciones del 25-M. «Los necesarios», precisó Cascos, para explicar a los ciudadanos los motivos por los que Foro no pudo llevar a cabo desde el Ejecutivo buena parte de las iniciativas que estaban incluidas en su propuesta programática.
El pasado y, sobre todo, las elecciones del pasado 20 de noviembre no condicionarán, a su juicio, las próximas autonómicas. «Ahora toca Asturias; ya no hay encima de la mesa cuestiones de ámbito nacional».