El Ilustre Colegio Oficial de Geólogos reforzó ayer la tesis de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico, empeñada en convencer a los municipios de que frenen toda construcción en tierras de inundación.
Los geólogos advierten de que las inundaciones por deshielo afectan, sobre todo, «a las zonas de valles estrechos y de ríos de poco recorrido» de comunidades como Asturias, Cantabria y País Vasco «debido a que las lluvias muy intensas inciden sobre la nieve acumulada y eso, unido a la subida repentina de las temperaturas, produce una fuerte acumulación de escorrentía sobre los cauces», según explicó su presidente, Luis Suárez.
El portavoz de este colectivo explicó que las inundaciones son un fenómeno «relativamente frecuente» y que «afecta a las comunidades de la cornisa cantábrica fundamentalmente», al tiempo que reconoció que «no se pueden tomar apenas medidas» en el corto plazo, por lo que la labor hay que centrarla en las preventivas.
En todo caso, sostiene que, cuando la prevención no es posible -como en el caso de los pueblos ya construidos sobre las llanuras de inundación de los ríos- se debe intentar proteger las poblaciones mediante «rectificaciones de cauce o medidas estructurales» como presas o escolleras.
«Desde un punto de vista geológico, los ríos siempre vuelven a su cauce máximo. Esto es, a la denominada 'llanura de inundación'. Y eso puede producirse cada cinco o diez años o varias décadas, algo conocido como periodo de retorno de las inundaciones», explicó el presidente de los geólogos».
«Una zona de llanura de inundación, con un periodo de retorno inferior a diez años, puede destinarse, en los planes generales de ordenación del territorio, para bosques, parques o zonas recreativas, pero nunca se debe utilizar para usos residenciales. Son terrenos que no hay que invadir, impulsando un urbanismo exacerbado», defiende.
«No es que el río inunde las zonas urbanas, es el ser humano el que invade las propias llanuras de inundación de los ríos», concluye.
Por último, aboga porque la cuantía de las pólizas de los seguros de las viviendas se establezca en función del riesgo de inundación de las construcciones». Y eso porque, actualmente, «en un seguro para el hogar se paga igual el porcentaje para asegurar el riesgo catastrófico, independientemente si vives en un sótano o en un décimo piso».