Juan Carlos Ferrero abrirá hoy la primera ronda de la Copa Davis en Oviedo ante el kazajo Mijail Kukushkin. El de Onteniente disputará el primer punto doce años después de su debut, en una edición en la que España conseguía su primera 'Ensaladera', y tras tres años sin formar parte de la Armada.
«Esta vuelta al equipo es una nueva oportunidad para disfrutar», decía Ferrero ayer en el Teatro Campoamor, donde se celebró el sorteo que deparó el orden de enfrentamientos. El de Onteniente, como número 2 de España, se medirá al número 1 de Kazajistán. «No tengo problemas en abrir la eliminatoria, aunque igual al principio se pasa un poco de nervios, en cuanto acabas el calentamiento te vas soltando», añadía el más veterano del equipo en el que Álex Corretja se estrena como capitán.
Precisamente, junto con Corretja, Ferrero firmaba el cuarto punto de aquella final del año 2000 ante el australiano Lleyton Hewitt, cuando España sumaba la primera de las cinco 'Ensaladeras' que atesora. En aquella ocasión, el propio Corretja, entonces jugador, le llevaba en hombros hasta la tribuna de autoridades del Palau Sant Jordi para recibir el abrazo del Rey Juan Carlos.
Ahora, con un equipo renovado al 100% y sin las primeras espadas (Rafa Nadal y David Ferrer), la Armada inicia en Oviedo el camino hacia el sexto título.
La vigente campeona de la Davis pone en manos de Juan Carlos Ferrero el primer punto en juego, ante Kukushkin, a quien el valenciano ganó en 2009 en Estoril, en la única ocasión en la que se han enfrentado.
Tras el partido inicial, que comenzará a las 14 horas en el Palacio de los Deportes de Oviedo, dará comienzo el siguiente encuentro, donde Nicolás Almagro, número 1 del equipo, buscará el punto para España ante Andrey Golubev, en un enfrentamiento inédito. «Somos conscientes del nivel de Kazajistán y vamos a salir a morder desde el primer punto», incidía el murciano.
La pareja de dobles, que jugará mañana a las 15 horas, estará formada por Marc López y Marcel Granollers. Jugarán ante Yuri Schukin y Evgeny Korolev. López, sparring de la Armada en tres ocasiones, prometía «estar al nivel» y Granollers se conformaba con disputar el dobles: «Todos estamos aquí para ayudar».
«Compromiso total»
Corretja, por su parte, insistía en que el «compromiso» de toda la escuadra es «total». «Confío en ellos al máximo y lo único que se les exige es que se dejen la piel», remarcaba el capitán tras la ceremonia del sorteo en el Campoamor, a la que también asistieron el alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo, los presidentes de las federaciones de tenis española y kazaja, José Luis Escañuela y Bolat Utemuratov; el juez-árbitro, el suizo Andreas Egli, y, en representación de la Federación Internacional de Tenis, Jean Philippe Fleurian. Entre el público, además, se encontraba el anterior capitán del equipo de la Davis y actual responsable de selecciones nacionales, Albert Costa.
Caunedo expresaba su «respeto y admiración» por los «grandes campeones del deporte español» y también su deseo de que esta eliminatoria «la gane el mejor».
Menos contemporizadores se mostraron los responsables federativos. Utemuratov aseguraba que «nuestro equipo está en óptimas condiciones y con unas sensaciones estupendas» para conseguir la victoria, aunque también asumía el favoritismo con el que parte España. «Desgraciadamente no juegan ni Rafa Nadal ni David Ferrer, pero aún así el equipo español es muy fuerte, con tantos jugadores que tiene», decía. Escañuela le daba la réplica: «Tenemos el mejor equipo y obtendremos el mejor resultado».
Yegor Shaldunov, capitán de Kazajistán, se refería también al nivel de su rival: «Hay que ir punto a punto sin pensar nada más, cada uno de ellos tendrá su valor. No se puede despreciar a España, que tiene un nivel increíblemente bueno».
Debate sobre la pista
El estado de la pista del Palacio de los Deportes también se coló en la rueda de prensa posterior a la ceremonia del sorteo. Mientras los kazajos se quejaron de las condiciones, los españoles defendieron su idoneidad.
«La pista no está al cien por cien», aseguraba Kukushkin. «Hay, además, unas luces que molestan a la hora de sacar, pero intentaremos jugar al mejor nivel posible», añadía para recordar que «llevamos dos semanas preparándonos en este tipo de superficie, pero a pesar de todo es duro jugar aquí».
Y Nicolás Almagro volvía a insistir en que no hay ningún problema tras sufrir una caída en la jornada anterior durante una sesión de entrenamiento y dirigirse a los encargados de la misma para abordar el estado de la superficie de tierra batida tipo Davis. «Que yo me haya caído una vez en la pista no es novedad, soy un patoso, es culpa mía. La pista está de diez y ojalá que yo me siga pudiendo caer en eliminatorias venideras», contaba el murciano. Rápidamente, su capitán tomaba la palabra, para defender además de la calidad de la pista y con una sonrisa, a su pupilo: «Un patoso no consigue ser el número 10 del mundo».
A medio aforo
Y a la espera de ver lo que sucede hoy con la venta de entradas, no parece que el Palacio de los Deportes se vaya a llenar.
A primera hora de la tarde de ayer, se habían vendido 3.000 entradas, justo la mitad del aforo del recinto deportivo de la capital del Principado. Todavía es posible adquirir abonos para toda la competición y también entradas para una sola jornada.