Con la reducción de costes como pretexto, ArcelorMittal ha puesto a las instalaciones de Largos en Asturias (carril, alambrón y acería) en su punto de mira. En apenas una semana, el grupo siderúrgico ha pasado de ofrecer a los sindicatos un agónico plazo de seis meses para recortar gastos fijos bajo la amenaza de cerrar instalaciones si sus exigencias no se cumplen, a plantear una drástica reducción de plantilla que conllevaría la reducción de 200 empleos, el 25% de la plantilla actual de Largos, que ronda las 785 personas entre las tres instalaciones y de los que unas 650 son fijas. El recorte de plantilla se haría mediante medidas no traumáticas -contrato relevo y bajas incentivadas- y permitiría, según la información que la empresa ha facilitado a los sindicatos, un ahorro de 10 millones de euros al mes.
La empresa argumenta que los costes de las instalaciones de Largos en Asturias son demasiado elevados y que la única manera de acercarlos a los de sus competidores es reduciendo plantilla. En la actualidad, el coste de producir una tonelada en estos talleres supera en 50 euros a la media de las plantas del grupo. Así, mientras que en Asturias se sitúan en 185 euros por tonelada, en la media de las plantas del grupo ronda los 135 euros/tonelada. No obstante, existen casos como el polaco donde estos costes se reducen incluso hasta los 100 euros por tonelada. También son sensiblemente inferiores a los de Asturias los costes de producción en las plantas de Zumárraga y Olavarría y en ellos se basa la empresa para justificar el recorte de plantilla en Gijón.
Fue ayer cuando la dirección del grupo siderúrgico convocó de urgencia a los sindicatos para trasladarles la propuesta. El encuentro, en el que participaron representantes de los cinco sindicatos -UGT, CC OO, USO, CSI y ACIAA- estuvo capitaneado por Victoriano Gómez, como responsable de Largos Europa, y el jefe de relaciones laborales de la empresa, Avelino Martínez. La consigna fue clara: el plazo de seis meses ya no existe y la reducción debe hacerse lo más rápido posible para evitar el cierre de instalaciones que, como daño colateral, podría conllevar el cierre de uno de los dos hornos altos y del sínter, al tener que fabricar solamente para la acería de Avilés.
De hecho, la multinacional cuenta hoy en sus plantas europeas con más producción que demanda por lo que no se descarta la paralización 'sine die' de más hornos dentro del grupo. De momento, el grupo ya ha anunciado que la capacidad de producción de arrabio adjudicada a Asturias durante el periodo 2012 y 2017 no se desviará de las 500.000 toneladas anuales, una producción que se podría alcanzar aun en el supuesto de que uno de los dos hornos parase, por lo que es más que probable que la planta asturiana se dedique a fabricar más productos de alto valor añadido.
Recorte de eventuales
Las centrales temen que más de cien eventuales puedan verse afectados por el recorte de plantilla propuesto por la multinacional. De hecho, una de las posibilidades para reducir costes sería que las tres instalaciones de Largos pasaran a realizar cuatro turnos, en lugar de los cinco actuales, durante los meses de verano lo que evitaría la contratación de alrededor de 400 eventuales para dar vacaciones. En los próximos días, los diferentes sindicatos con representación en la empresa, que en algunos casos se muestran reacios a propiciar más reducciones de plantilla, deberán evaluar la propuesta con el objetivo de llegar a un acuerdo y evitar así el cierre de instalaciones.
Fue en 2011 cuando el grupo siderúrgico se trazó como objetivo reducir los costes de sus instalaciones de Largos en Europa, con el objetivo de aumentar en 2012 los beneficios de esta división, que en conjunto es menos rentable que otras factorías del mismo tipo que el grupo tiene en otros continentes, concretamente, en América.