El Ministerio de Industria salvará únicamente a las prejubilaciones del 'tijeretazo' en los fondos asignados al Plan del Carbón. Según anunció ayer el titular del departamento, José Manuel Soria, en el Congreso de los Diputados, habrá recortes en las partidas para infraestructuras, becas y ayudas para empresas, encuadrados en los denominados fondos mineros.
Industria, en este sentido, priorizará las partidas que los últimos años registraron un mayor grado de ejecución para encajar el recorte de 323 millones de euros que sufrirá el plan minero en 2012. Así, las prejubilaciones, que tuvieron un grado de ejecución del 100%, son a juicio de Soria «prioritarias», pero no el resto de gastos.
En su intervención en el pleno de control al Gobierno, el ministro detalló que dentro de este criterio general, Industria priorizará las actuaciones ya comprometidas que tengan perspectivas de finalizar. «No es bueno firmar nuevos convenios que luego no se realizan cuando además actualmente hay un total de 179 convenios caducados o cancelados», añadió.
Soria tiró de cifras para explicar que del total de 1.071 millones de euros asignados al Plan del Carbón en 2011, sólo se ejecutaron proyectos por un total de 713 millones de euros, el 66,6% del total. E indicó que el ajuste de 323 millones es un importe inferior al de 358 millones de euros que se quedó sin ejecutar del plan en 2011.
Por todo ello, avanzó que en lo referente al plan minero, los próximos Presupuestos Generales del Estado (PGE) incluirán el importe «que permita acometer las actuaciones que se estime que se pueden ejecutar en 2012 en relación a las realizadas en 2011».
Menor ejecución
Según detalló, las partidas del plan de carbón con menor grado de ejecución y que, por tanto, son susceptibles de registrar un mayor ajuste este año son las destinadas a proyectos de empresa, que presenta un cumplimiento del 39,7% y la de ayudas a infraestructuras (41,8%).
Soria, por otro lado, indicó que el tijeretazo no supone abandonar el sector minero porque «el Gobierno sigue apostando por el carbón como una de las fuentes autóctonas y que debe seguir participando en el mix, en la combinación total, que hay desde el punto de vista de la energía». «Es verdad», añadió, «que las centrales térmicas que utilizan carbón importado son mucho más baratas que las que usan carbón autóctono, pero eso no es un motivo para que desaparezca éste».