La red de atención a las personas sin hogar del municipio de Gijón echó ayer a andar con el trasfondo de la polémica por el no traslado de uno de sus principales equipamientos, el Albergue Covadonga, al centro construido en El Natahoyo. Y ello pese a que Proyecto Hombre se había ofrecido para permanecer en su actual emplazamiento y ceder al albergue sus futuras dependencias. La red fue presentada ayer por la concejala de Bienestar Social, Eva Illán; la directora de la Fundación Municipal de Servicios Sociales, Pilar del Amo, y la técnico de esta última Valentina Fernández.
En la red participan la Asociación Gijonesa de Caridad, Proyecto Hombre, Fundación Siloé, Albergue Covadonga y Cáritas. A partir de la coordinación e intercambio de información entre esas entidades, se pretende dar respuesta a las necesidades de los distintos perfiles de las personas sin hogar para prevenir los procesos de exclusión. Durante la presentación, se puso como ejemplo la recién inaugurada residencia de la Asociación Gijonesa de Caridad que, según su presidente, Luis Torres, ya cuenta con ocho personas acogidas, de la docena que tiene de capacidad.
Pilar del Amo explicó que esta iniciativa «es una buena forma de trabajar para conocer a los colectivos y sus necesidades». Valentina Fernández apuntó que se trata de «un órgano vivo y, según se vaya trabajando, se reconducirá y se podrán crear nuevos recursos».
Esta labor permitirá conocer el número de beneficiarios global de estos recursos, según Eva Illán, quien recordó que se trata «de un colectivo muy heterogéneo». Además, apuntó que «el objetivo no es sólo coordinar, sino detectar las carencias que pueda haber para un servicio integral», con el fin de ofrecer un segundo nivel de atención especializada que permita la reintegración social de los beneficiarios. Lo que sí se ha detectado es un incremento de las personas que en los últimos meses se ven afectadas por problemas sociales y económicos.
Otras asociaciones
Illán quiso también salir al paso de las críticas sobre el no traslado del Albergue Covadonga y calificó de «lógica» la posición de la fundación que lo gestiona. La concejala explicó que desde el albergue «se tiene una visión más parcial, porque tiene en cuenta sus necesidades y las del colectivo que atiende, pero yo también tengo las de otras asociaciones, incluso las que no tuvieron cabida en el centro de El Natahoyo».
Los servicios sociales son competencia municipal y, por lo tanto, será el Ayuntamiento el que asuma la mejora del edificio del albergue. Eva Illán aseguró que «adquirimos un compromiso para aumentar el presupuesto que tienen, pues es claramente insuficiente». Ya han realizado un informe técnico que indica que el edificio del Albergue Covadonga es «útil». La idea de la concejala es ampliarlo hacia la zona que deje libre Proyecto Hombre para aumentar el número de plazas que ofrece a los usuarios y se acometerán reformas para «sustituir la calefacción, las tuberías, el alicatado y las ventanas. Con su traslado a El Natahoyo se partía de que el edificio se derribaría y se iban a construir pisos. Ahora, podremos instalar más servicios». Recordó que el PP ha presentado un ruego al Pleno municipal en ese mismo sentido.
La edil rechazó que hayan seguido el dictado del colectivo vecinal Villa Ataulio, pero reconoció que «teníamos muchas coincidencias con ellos y con otros vecinos. Hay que tener en cuenta que este asunto fue el que más quejas suscitó el año pasado, pero nosotros no somos partidarios de concentrar los servicios. Valoramos mucho qué servicios encajaban mejor en El Natahoyo, con todos sus pros y sus contras, y por eso tardamos en dar una respuesta definitiva».
Además, parece que el hecho de que el interior del nuevo centro se haya construido con tabiques de ladrillo ha limitado mucho las posibilidades de reforma para adaptarlo a otras necesidades.