Forzó dos trasteros y dos viviendas de la calle de Mariano Pola, en El Natahoyo, y pernoctó allí durante varias noches. Agentes del grupo primero de la Policía Judicial de Gijón detuvieron a un ciudadano de origen búlgaro de 31 años como supuesto autor de los hechos. Había dejado en el interior del inmueble evidencias de su presencia en el lugar, por lo que pudo ser identificado y arrestado pocos días después. Contaba con antecedentes por robo.
Los hechos fueron denunciados a mediados del mes de enero por la propietaria del edificio de tres plantas. Manifestaba que las cerraduras de los pisos estaban violentadas, así como la puerta del portal y el acceso a los bajos. El inquilino del único piso alquilado constató que pese a los daños ocasionados en la puerta, «no había nada revuelto ni le falta ningún objeto de valor», explicaron fuentes oficiales de la Comisaría a través de una nota de prensa.
El sospechoso fue localizado el miércoles. Se declaró culpable y explicó que no podía pagar los gastos de su piso de alquiler y que trataba de encontrar una vivienda vacía para ocuparla, pero al comprobar que las casas estaban habitadas se ausentó sin llevarse nada.
Por otro lado, efectivos del mismo grupo de Policía Judicial arrestaron a un joven de 20 años como supuesto autor del robo de 1.000 euros cometido en una empresa ubicada en Montevil.
El hecho delictivo se produjo en la madrugada del 27 de enero. Al inicio de la jornada laboral, los trabajadores observaron que uno de los cristales de las ventanas estaba roto y uno de los despachos forzado. Comprobaron que se habían llevado 1.000 euros que había en la caja.
«En base al modo de ejecución y de las evidencias halladas en el lugar, cotejadas con personas con antecedentes por delitos contra el patrimonio, los investigadores identificaron al joven gijonés», apunta la Policía. El arrestado se negó a declarar en la Comisaría. Continúan las pesquisas para determinar si pudo actuar en compañía de otras personas.
Investigación del Ébano
Las fuerzas y cuerpos de seguridad continúan con los trabajos para esclarecer el asalto a mano armada cometido en la cafetería Ébano, en la calle de Matemático Pedrayes. Los tres delincuentes, que accedieron encapuchados de madrugada, ataron al dueño y a un camarero y consiguieron llevarse más de 40.000 euros que había en la caja fuerte del establecimiento. Las imágenes recogidas por las cámaras de seguridad están resultando claves para la investigación. Se comprueba además si se trata de los mismos hombres que tres noches antes accedieron al restaurante del campo de golf de La Llorea y se apoderaron del dinero hallado. A estos episodios violentos se suma otra veintena de robos en establecimientos hosteleros de la ciudad.