La precampaña electoral asturiana se adentra en terrenos pantanosos. Primero fue el presidente del Principado y aspirante de Foro a la reelección, Francisco Álvarez-Cascos, el que sacó a colación el 'caso Renedo' y aseguró que «Javier Fernández debe ser el primero en exigir que se aclare». Y ayer llegó el turno del candidato del PSOE, que ahondó en los vínculos que a su juicio ligan a Cascos con la 'trama Gürtel'. «Francisco Correa, máximo capo de la 'Gürtel', decía que se enorgullecía de que Cascos le hubiera dado la cuenta de Aena», recalcó con contundencia.
Consideró Fernández «paradójico» que Cascos pusiera sobre la mesa el 'caso Renedo' al mismo tiempo que la Audiencia Nacional ha imputado a un ex alto cargo de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea por un asunto relacionado con la 'trama Gürtel'. Un asunto que viene de los tiempos en que Aena «estaba bajo su control y él era ministro de Fomento», incidió el cabeza de cartel socialista, que retó al líder de Foro a que, puestos a hablar, «hablemos de todo».
Y ese «todo» incluye 'Gürtel' y los «escándalos» que según Fernández están alrededor. «Recuerde lo que decía Correa, que en la época de Cascos se había llevado no sé cuantos millones a no sé donde», indicó en Onda Cero.
Insistió Fernández en la coincidencia en el tiempo de las afirmaciones de Cascos sobre el 'caso Renedo' y el conocimiento público de la polémica en Aena, «con imputados» de por medio. Y recordó que ya ofreció al responsable de Foro un debate en la Junta General sobre el caso de supuesta corrupción que afecta a la anterior Administración asturiana, «que es de la pasada legislatura», pero «no quiso». Ahora, con nuevas revelaciones -el 'caso Aena'- sobre la mesa, reitera el emplazamiento. «Hablemos de ello, si quiere».
La derecha es el enemigo a batir por el PSOE en estos comicios del 25 de marzo y, singularmente, Francisco Álvarez-Cascos, en quien hasta el momento está volcando todos sus ataques, quizá también al mantenerse el PP en un segundo plano y retrasar la oficialización de la candidatura de Mercedes Fernández. Ayer, por ejemplo, el aspirante socialista intentó descalificar a Foro como garante del futuro de la actividad minera en la región. «Hace 20 años Francisco Álvarez-Cascos defendía la energía nuclear», reflexionó. «De triunfar sus tesis hoy no habría carbón», agregó. Y remachó: «Su discurso es impostado, falso, los únicos que tenemos credibilidad en este asunto somos los socialistas».
«El falso complot»
Fernández cuestionó en tono muy crítico el papel jugado por Cascos desde su retorno a la política y especialmente desde su acceso a la Presidencia del Principado. Censuró que haya basado su discurso político en la existencia de un pacto oculto entre PSOE y Partido Popular que «es falso», alentando un discurso ficticio sobre un complot en su contra «con el único objetivo de sembrar dudas».
Le afeó asimismo que en estos meses «no haya querido pactar nada con nadie», en el marco de una estrategia de «confrontación permanente» que se ha plasmado en polémicas como la de Cajastur, el Niemeyer, la RTPA o el festival de cine de Gijón. «Nunca ha intentado llegar a acuerdos», aseveró.
Seguro de que el nuevo PSOE salido del congreso federal de Sevilla «empezará a cuajar» a partir de un esperado triunfo en las elecciones asturianas, Fernández reprocha al Gobierno saliente que haya optado por convocar elecciones «en una situación dramática como la actual, con más de 90.000 parados». Y lamenta que Foro proponga una campaña de coste reducido «cuando en la última fueron los que más gastaron». A su juicio, es el momento de «ser serios» y de «buscar las responsabilidades allí donde están».