El Barça, liberado por fin de la exigente Copa del Rey con la satisfacción de haber alcanzado la final, vuelve a la Liga dispuesto a cazar al Real Madrid con tanta paciencia como decisión. De momento, la intención verbal la expresó Piqué de forma contundente. «La Liga se les va a hacer muy larga, nosotros no la vamos a perder, la van a tener que ganar», aseguró con un tono desafiante al tiempo que animaba a la afición azulgrana: «Contad con nosotros hasta el final».
Como primer paso, las palabras del central tienen su lógica, pero su equipo necesita más hechos que dichos en el campeonato de la regularidad. Su fortaleza en el Camp Nou contrasta con su irregularidad a domicilio. Y no se trata de algo puntual o accidental. Del 2-2 en Anoeta en la primera salida liguera hasta el 0-0 en El Madrigal en la última, el Barça no ha hecho números para conquistar el título lejos de su estadio. Y, casualmente, la persecución del líder se inicia a Pamplona, donde Osasuna no pondrá facilidades de ningún tipo. Al conjunto de Pep Guardiola solo le vale sumar de tres en tres especialmente en una jornada en la que el Madrid juega un día después, quien sabe si con la presión de verse momentaneamente a cuatro puntos.
Sí es cierto que el mejor Barça del último mes se vio el miércoles en la vuelta de la semifinal de Copa ante el Valencia. Y ayuda a mejorar el ánimo que los lesionados y tocados se vayan recuperando progresivamente. En la lista de 19 jugadores que Guardiola se lleva a tierras navarras ya están Pedro, con el alta médica caliente, además de Iniesta, Xavi y Alexis, que ya jugaron contra los de Emery.
No viaja Busquets
Sólo quedan en la enfermería los tres lesionados de larga duración (Villa, Afellay y Fontàs) y no viaja Sergio Busquets, reservado para la ida de los oct?avos de final de la Liga de Campeones el próximo martes en Leverkusen debido al riesgo de que cedieran los quince puntos con los que le cosieron la enorme herida que sufrió el pasado sábado con un taco de la bota de un jugador de la Real Sociedad. Tampoco se ha incorporado todavía Keita, que disputa con Mali el tercer y cuarto puesto de la Copa África contra Ghana.
Por contra, en Pamplona esperan al Barça las peores condiciones. Temperaturas bajo cero, un césped congelado que dificultará el juego azulgrana, un rival necesitado de puntos tras un pobre enero para volver a la zona europea y un ambiente hostil en contra de lo que sucedía hace años. Aquella armonía entre ambos clubes se comenzó a agrietar con lo sucedido en la pasada temporada en la jornada de la huelga de controladores aéreos, el día que la expedición del Barça acabó llegando tarde tras relajarse en exceso a la espera de que se abriera el espacio aéreo.
El 0-3 final todavía irritó más a la afición de Osasuna. Y la puntilla la puso en los recientes octavos de final de la Copa del Rey Leo Messi al apuntarse a última hora al partido de ida cuando ya estaba anunciado públicamente que era baja por gripe. El argentino es así. Se sintió mejor, llamó, acudió al Camp Nou y salió en la segunda parte para sentenciar la eliminatoria con dos goles (4-0).