Desvestir un santo para vestir otro. Así calificó la sección sindical de CC OO en Cabueñes la decisión del Servicio de Salud de retirar el guarda de seguridad adscrito al ambulatorio de Pumarín para trasladarlo a Urgencias de Cabueñes. El traslado de este profesional no ha sido bien recibido en Pumarín, donde además de consultas de médicos de familia funciona un centro de salud mental.
Los trabajadores del viejo ambulatorio se han mostrado críticos con la postura del Sespa y han remitido una carta a la gerencia de Cabueñes, en la que recuerdan que los conflictos y los casos de agresiones «son continuos». Cabe recordar que fue en estas instalaciones donde se produjo en 2007 la brutal agresión de un paciente al psquiatra Guillermo Rendueles. La misiva está rubricada por 70 profesionales de Pumarín. En la misma exigen la permanencia del servicio de seguridad, debido «a las situaciones de conflicto y agresión que se producen».
En la reunión de ayer con la Junta de Personal, el gerente y el director médico de Cabueñes argumentaron que el servicio de Urgencias del hospital requería de mayor vigilancia, ya que es otro de los puntos conflictivos de la sanidad gijonesa. Desde hace cuatro años, el hospital reclama la presencia de un guarda de seguridad que permanezca en exclusiva en Urgencias, ya que los dos que ahora tiene adscritos Cabueñes deben realizar labores de control por todo el recinto.
El caso es que CC OO insiste en que el guarda fue trasladado para custodiar las sillas de ruedas de Urgencias, debido a que muchas fueron robadas en los últimos meses. Uno de estos robos fue presenciado meses atrás por un directivo del hospital, que vio como un paciente se subía al autobús en una silla de ruedas del hospital. Sin embargo, el gerente niega que el agente de seguridad se dedique sólo a cuidar las sillas, pero el caso es que ha sido ubicado junto a las mismas. El hospital le ha asignado un taburete y un atril en la zona donde está este material. Desde allí se encarga de registrar quién utiliza cada silla y que los familiares o el propio paciente la devuelva después de hacer uso de la misma.