Un trabajador de una empresa de reparto de publicidad fue detenido la tarde del jueves después de que supuestamente abusase de una niña de 11 años en un portal de la calle Felicidad, en el barrio de El Llano. Según la versión ofrecida por la menor, y corroborada por un vecino que salió en su auxilio, el hombre, de 40 años, le practicó tocamientos y le dijo frases como: «Hace mucho frío, ¿quieres que te vaya a calentar al coche?». Al parecer, el arrestado contaba con antecedentes por hechos similares.
El episodio tuvo lugar poco antes de las 3 de la tarde, mientras la niña esperaba a que su hermano llegase del instituto para poder acceder a la vivienda. «Estaba en el portal cuando entró el repartidor con un carrito para dejar los papeles dentro de los buzones. Cuando la vio, empezó a decirle frases soeces y luego le tocó el trasero y el pecho», recoge la denuncia a la que tuvo acceso EL COMERCIO.
La víctima gritó pidiendo ayuda, logró escabullirse y subir corriendo hasta el primer piso. Cuando el vecino que la auxilió bajó al portal, el presunto agresor ya se había ido.
La menor se encontraba todavía muy nerviosa cuando su hermano y su madre llegaron. Cuando le narró lo ocurrido a su progenitora, decidió acudir rápidamente a la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía. Allí mismo la perjudicada reconoció al repartidor de publicidad en la fotografía de una ficha policial que los agentes le mostraron junto a otra decena de sospechosos. Había estado detenido con anterioridad. Sobre las siete de la tarde de ese mismo día, L. A. L. P. quedó detenido, acusado de un delito de abuso sexual.
«Reacción instintiva»
En la declaración efectuada en las dependencias policiales, reconoció «haber mantenido contacto físico con la menor, pero sin intención lúbrica». Aseguró que se debió a «una reacción instintiva y para evitar caerse al suelo, ya que tiene una prótesis en la cadera izquierda; con su mano derecha se sujetó en la zona del pecho de la niña que salía del portal, cayéndose seguidamente de rodillas al suelo». El presunto autor de la agresión sexual permaneció dos días en los calabozos, hasta pasar a disposición del juzgado de guardia, cuyo titular decretó en la mañana de ayer su libertad con cargos. No se podrá aproximar a la víctima a una distancia inferior de 200 metros, ni comunicar con ella por cualquier vía.
La menor deberá acudir dentro de dos semanas a los juzgados de Poniente para entrevistarse con un psicólogo. Será el encargado de elaborar el informe que se añadirá al procedimiento de instrucción de la causa y que determine las posible consecuencias que presenta la niña.