El socialismo asturiano está a partir un piñón con su secretario general y ayer respaldó de forma masiva la apuesta por la renovación que Javier Fernández ha planteado para la nueva candidatura electoral, con la que el PSOE concurrirá a los comicios autonómicos del 25 de marzo y en la que sólo repiten siete de los 15 diputados que tenía hasta ahora el partido. Ni la exclusión de cinco secretarios generales ni la salida de históricos 'arecistas' de la lista ha hecho mella en el liderazgo de Fernández. El Comité Autonómico respaldó su propuesta con 200 votos a favor y 22 votos en blanco o, lo que es lo mismo: un 90% de la organización ha dicho sí a los cambios.
No resulta extraño a juzgar por las manifestaciones que se escuchaban ayer en los corrillos antes del comienzo de la reunión. Algunos de los dirigentes afectados por la reestructuración y que se quedarán fuera de la Junta cerraban filas en torno a la decisión del secretario general. «Lo que no vale es pedir renovación y luego no asumirlo si nos toca a alguno de nosotros», resumía una de las personas que salen de la candidatura. El mensaje que las agrupaciones municipales lanzaron a Fernández después de las elecciones de mayo era claro: renovación y más renovación.
La convocatoria de unas elecciones anticipadas servía en bandeja la oportunidad a la dirección regional para afrontar la remodelación. El escaso margen de tiempo que ofrece el actual escenario era una baza que jugaba a favor de Fernández, que hizo valer desde el minuto uno su autoridad para imponer cambios drásticos. Su primera orden estaba clara: la renovación empieza desde arriba. Los secretarios generales, que eran mayoría en la anterior candidatura, han dejado paso a rostros jóvenes, tal y como pedían las bases.
Constantino Fernández, Benigno Enríquez, Balbino Dosantos y José Manuel Sariego dejan sitio a caras nuevas como Nuria Devesa (Langreo), Nino Torre (San Martín del Rey Aurelio), Nuria González (Mieres) o José María Pérez (Gijón).
El siguiente paso era eliminar los vestigios del 'arecismo'. «Se trataba de pasar página con todas las consecuencias», explicaba ayer un cargo del partido. Nadie quiere hablar de venganza ni de cuitas internas, pero está claro que Fernández no se ha andado por las ramas a la hora de hacer una alineación en la que ya no están ninguna de las ex consejeras del Gobierno de Areces, que sí figuraron en la candidatura electoral de mayo. Si bien se esperaba la salida de María José Ramos y de Mercedes Álvarez, ha sorprendido, y mucho, la exclusión de Ana Rosa Migoya. Algunas opiniones vinculan su salida al deseo de Fernández de romper cualquier nexo de unión con el 'caso Renedo', toda vez que Migoya era la titular de Administraciones Públicas, departamento en el que trabajaba Marta Renedo, una de las implicadas en la supuesta trama de corrupción. «No ha sido justo con una persona que ha dado la cara desde el primer día en nombre de la organización y que demostró su honestidad», le afeaban ayer a Fernández algunos dirigentes, que salían en defensa de la ex portavoz del Ejecutivo.
Más miga aún tiene la salida de Álvaro Álvarez de la candidatura. Si bien no resulta extraña su exclusión, de acuerdo a la decisión de prescindir de los secretarios generales, concita controversia el hecho de que no se haya consultado con la agrupación ni tan siquiera una propuesta alternativa que permitiera a Avilés seguir teniendo protagonismo en la lista. La elección de Judith Flórez, persona muy vinculada a Antonio Trevín, ha provocado malestar en la organización y así se le ha hecho saber al propio Fernández, incluso, por parte de la alcaldesa, Pilar Varela. Algunos atribuyen la actitud de la dirección regional al apoyo que la mayoría de la agrupación ofreció a Carme Chacón en el último congreso federal y que ganó Alfredo Pérez-Rubalcaba que, en cambio, sí tenía el respaldo del aparato regional de la FSA. El rechazo del PSOE avilesino se materializó en la votación de ayer, en la que la mayoría de los delegados de la agrupación respondieron a la propuesta de Fernández con el voto en blanco.
Juventud y experiencia
Al margen de las discrepancias ocasionales que algunos pueden tener con la decisión del secretario general, lo cierto es que la mayoría de la organización sigue confiando en su criterio. El mismo que le ha llevado a recuperar a Dolores Carcedo. La gran sorpresa de la candidatura, donde ocupa el puesto número tres, ha sido durante los últimos años una estrecha colaboradora de Areces en Presidencia, donde ocupaba el cargo de directora general de Seguimiento y Evaluación de Políticas Públicas. Fernández conoce bien su trabajo y quiere utilizarlo en esta nueva etapa, en la que bien podría asumir la portavocía en materia económica.
La guardia pretoriana de Fernández se mantiene: el secretario de Organización, Jesús Gutiérrez (7), Adriana Lastra (cabeza de lista por el Oriente) y Fernando Lastra que, tal y como se esperaba, abandona la circunscripción occidental para ser el número dos por el centro. Como avanzó ayer este periódico, la candidatura incorpora a los alcaldes de Tineo, Marcelino Marcos Líndez; Cabranes, Alejandro Vega, y Cudillero, Francisco González. No son los únicos. Manuel Ángel Riego (Carreño), Jesús Álvarez Barbao (Morcín) y Tomas Cueria (Caso) también están, aunque no en puestos de salida. La agrupación de Gijón es la que, una vez más, tiene mayor presencia con la inclusión de los ex ediles José María Pérez y Pedro Sanjurjo, además de la ugetista Marina Pineda. Pilar Alonso y Vicente Herranz, ambos de Oviedo, repiten, como también lo hace la ex presidenta de la Junta, María Jesús Álvarez, que encabeza la lista por el Occidente.