Desde el momento en que Francisco Álvarez-Cascos anunció la convocatoria anticipada de elecciones, la dirección nacional del PP ha tenido claro que Mercedes Fernández debía encabezar la lista autonómica. La ex delegada del Gobierno aceptó el ofrecimiento de Génova, pero puso una condición: tener manos libres en la confección de la candidatura.
No observaron en Madrid un inconveniente a esta exigencia, que permitiría empezar con la renovación que en más de una ocasión se ha demandado. Sin embargo, afrontar este reto supone prescindir de dirigentes que, hasta hace pocos días, eran las caras visibles del partido en Asturias. O lo que es lo mismo, una ruptura con el pasado. Es el caso de Isabel Pérez-Espinosa, candidata en las elecciones de mayo, o Joaquín Aréstegui, presidente del PP de Avilés y hasta ahora portavoz adjunto en el Parlamento regional.
Ambos salen de la candidatura aunque bien es cierto que lo hacen por puertas diferentes. Según fuentes consultadas por este periódico, Pérez-Espinosa podría tener pactada una salida airosa, al estar previsto que se le ofrezca un cargo fuera de la Junta General después de las elecciones del 25 de marzo. Las mismas fuentes consideran que no sería «lógico» que la ex concejala de Oviedo aceptara quedar relegada en una lista que ella misma encabezó en los comicios de 2011. Junto a ella está previsto que abandone la lista Susana López Ares, estrecha colaboradora de Pérez-Espinosa a lo largo de los últimos meses.
El caso de Aréstegui es diferente. Mercedes Fernández no cuenta con él y prefiere una cara nueva para representar la cuota avilesina en la candidatura. Su vacante bien podría ser cubierta por la diputada nacional Carmen Maniega, que Fernández conoce bien del Congreso. No obstante, el regreso de Maniega al Principado provocaría cambios en la relación de diputados asturianos del PP en la Cámara Baja. La consecuencia inmediata sería la incorporación del alcalde de Peñamellera Baja, José Manuel Fernández, número cinco de la lista en los pasados comicios generales.
La otra cara de la moneda es Fernando Goñi. El secretario general del PP regional es un fijo en las quinielas y será uno de los pocos dirigentes de la estructura diseñada por Ovidio Sánchez que continuará en el Parlamento asturiano, como también parece que seguirá Carlos Galcerán, hasta ahora portavoz en materia sanitaria.
La idea de Fernández es recuperar a José Agustín Cuervas-Mons, que ya fue diputado en la legislatura pasada, y a Victoria Delgado, que fue directora del Parque Nacional de los Picos de Europa durante la etapa de Gobierno de José María Aznar. Otra de las propuestas que están encima de la mesa es dar la alternativa al portavoz popular en Langreo, Rafael Alonso, así como mantener el esquema de las candidaturas en las alas de las pasadas elecciones. Al menos, en el caso del Occidente, donde todo indica que repetirían Alfonso Román López y Matías Rodríguez Feito. Más interrogantes se ciernen en el Oriente. Pese a todo, algunas fuentes apuntan a que Juan Basilio González tiene opciones de seguir.
Aún queda por concretar quiénes serán las personas que se incorporen a la candidatura en representación de Gijón, toda vez que se da por hecho que no repetirán Ana Barrientos ni Francisco Santos.
El próximo martes por la tarde, está previsto que el comité electoral nacional, presidido por el ministro de Agricultura, Miguel Ángel Arias Cañete, ratifique a Mercedes Fernández como candidata y bendiga, al mismo tiempo, su propuesta de renovación para la lista electoral. Posteriormente, seguramente un día después, el comité electoral regional dará su respaldo a la lista, lo que permitirá a los populares asturianos llegar al congreso nacional del próximo fin de semana con los deberes hechos.