No habrá rectificaciones, sino aclaraciones. La Academia de la Historia no modificará las entradas polémicas de los 25 tomos del Diccionario Biográfico Español, pero sí publicará una adenda en el último volumen en el que aclarará los porqués. Es decir, no se cambiará la biografía que firma el asturiano Luis Suárez en la que asegura que el régimen de Franco no fue totalitario sino autoritario. Se aclararán las razones por las que el autor utiliza ese término y no otro. Es también posible que en esa adenda se incluyan otras biografías alternativas firmadas por diferentes autores en el caso de los textos que generaron la polémica, como los que se incluyen sobre Santiago Carrillo o José María Escrivá de Balaguer, entre otros muchos.
En todo eso trabaja una comisión creada al efecto para revisar esas referencias polémicas. Pero, parece ser, que en principio se corregirán inexactitudes que puedan aparecer pero nada más. No habrá, pues, rectificación en sentido estricto, aunque sí algunos cambios que deberán siempre recibir el visto bueno de los autores, a los que por norma la Academia no está dispuesta a censurar. La razón, los estatutos de la entidad, que dejan muy claro que garantiza la publicación de textos dignos de ver la luz y que jamás censurará obras ajenas. Con esa filosofía se rige el trabajo de esta comisión, cuyos integrantes, a día de hoy, coinciden en que los textos inéditos, los que aún no han sido publicados en los 25 tomos que aún faltan por ver la luz, no necesitan de grandes modificaciones. Entre esas entradas aún sin aparecer en papel está la que hace referencia a Juan Negrín, del que se dice que tuvo un Gobierno «prácticamente dictatorial». Otro ejemplo de aclaración podría hacer alusión a esta biografía. Esa polémica frase está basada en un escrito de Manuel Azaña. Y así podría constar si la comisión lo estima oportuno.
El trabajo continúa pues. Y a él es ajeno el director de la Academia de la Historia, el asturiano Gonzalo Anes: «Yo no participo en la en la comisión, quiero permanecer al margen, pero está formada por académicos e historiadores y actúa con la mayor obejetividad e independencia, y en la parte inédita está haciendo el trabajo lo mejor que se puede», aseguró Anes.