El Real Avilés enderezó su rumbo a la deriva en los partidos lejos del Suárez Puerta con un 0-4 más aparente que otra cosa. El equipo de Bango jugó menos de lo justo ante un Covadonga con gran estilo y manejo del balón, pero sin pegada y graves errores en defensa y portería.
Boris, que abrió el marcador en el primer minuto de partido, Abraham, que hizo lo propio a la salida del descanso, Naya, desde el punto de penalti, y el canterano Ito, que cerró la cuenta en el primer balón que tocó, firmaron una victoria con la que el Avilés pone fin a su mala racha a domicilio, con un empate y dos derrotas consecutivas.
Si nos quedamos con el simple dato, el equipo ayer de granate logró lo que se proponía, ganar y sumar los tres puntos. Y desde ese punto de vista, que a las cuentas es lo que vale, hay que estar satisfecho. El Avilés tuvo más fortuna y pegada que su rival para ganar.
Pero una vez más queda un gusto agridulce, tirando a amargo, porque un equipo de perfil modesto como es el Covadonga le pintó la cara al Avilés en un primer tiempo lamentable y del que los ovetenses no debieron salir perdedores. Por juego y por ocasiones.
Y eso que el partido no se le pudo poner mejor al equipo de Bango. Al primer minuto Juan Díaz botó un córner al primer palo muy cerrado y el reaparecido Boris se desquitó de los fiascos de Mieres y El Requexón. El central se anticipó al portero y entró con todo cabeceando a la red, aunque el colegiado aseguró que el cuero ya estaba dentro concediendo el tanto a Juan. Boris, y Bango también, defendieron la autoría del defensa y el mérito de un pateador de primera como es Juan.
Un gol que causó el efecto contrario, o más bien, no modificó nada porque el Covadonga mantuvo una apuesta decidida por rasear la pelota y llegar arriba combinando, en tanto el Avilés daba un paso atrás, incapaz de retener un balón que a las primeras de cambio era enviado al espacio aéreo de Miguel a la espera de una conexión con Naya. La táctica preferida del técnico, que es no perder mucho tiempo en toques para llevar peligro al área contraria. Peligro que, por cierto, brilló por su ausencia, con una única ocasión camino del descanso fabricada de forma involuntaria por Piero en un mal despeje de cabeza que el '9' granate echó tras encarar el área con Diego como obstáculo.
El Covadonga no acusó en exceso el golpe del gol y cogió el balón decidido a construir sus acciones de peligro. La primera llegó desde la izquierda, en una jugada de Jaime cuyo centro al área lo cabeceó Piero rozando el palo derecho de la portería de David Alemán. El portero canario fue la gran sorpresa que se guardaba Ricardo Bango, que decidió premiar el trabajo abnegado de su segundo guardameta y de paso dar descanso al titular, David Armengol, tras unos partidos irregulares.
Y Alemán se iba a convertir en la pieza clave al salvar dos situaciones de gol. En el minuto 26 salió a tapar un remate de David Álvarez a servicio de Pablo, jugada en la que Sietes se alió con su compañero al despejar el rechace y un posterior remate de Jaime. A la media hora se producía la segunda situación de máximo riesgo en un balón rechazado por el portero en un mano a mano con David Álvarez. La jugada se prolongó y Pablo, desde el borde del área, mandó su remate fuera por poco.
El Avilés jugaba con fuego y tras la ocasión que le fabricaron a Naya en el minuto 40, pudo llegar el empate en dos nuevos envites del Covadonga. Jaime, el jugador de más calidad del equipo de Ania, tiró una pared con David González en el minuto 42 y cuando se cantaba el gol David Alemán surgió para rechazar el remate en su segunda acción decisiva. Ya en la prolongación un último apuro con un libre directo al borde del área que Jaime mandó cerca del poste y a media altura.
La nutrida representación de aficionados del Avilés que se dio cita en el Rabanal no terminaba de verlo claro por la falta de control del equipo, que estuvo en varias acciones a merced del rival.
Pero también hay que contar con la fortuna y el Avilés se encontró con el segundo gol a los dos minutos de la reanudación. Un golpeo en largo de Juan Díaz se lo tragaron los centrales del Covadonga -Clemente se quedó en la caseta por lesión al descanso- y Abraham se llevó el balón a trancas y barrancas, metiendo la puntera en el momento justo para sorprender al portero local por raso.
Regalos en la portería
Un nuevo golpe del que volvió a reponerse el Covadonga, que pudo reducir distancias en un rechace que Luis mandó alto tras rechazar Alemán con apuros un golpe franco de Jorge. El equipo ovetense se pudo quedar en inferioridad a los 63 minutos cuando Diego salió de su área tocando el balón con la mano en un despeje que impidió ver si Naya podía llegar al balón lanzado por Juan. Lo que parecía una tarjeta roja se quedó en amarilla, aunque el meta local acabaría expulsado después.
Antes de la jugada del penalti que llevó a Diego al banquillo por dos anonestaciones, su colega canario volvió a intervenir para despejar junto al palo y por bajo un remate mordido de Luis en el interior del área.
El Avilés dejó de sufrir en el minuto 72 cuando Borja Prieto dejó ver su calidad con un envío a Naya, al que Diego derribó tras un buen quiebro del delantero, al que Juan Díaz cedió el lanzamiento, que el gijonés mandó a la red de Riki, el segundo portero del Covadonga, que iba a ser el protagonista del cuarto tanto avilesino. Naya apretó un despeje con el pie y se llevó el rechace para asistir sobre la llegada de Ito, que marcó de toque sutil en el primer balón que tocaba tras entrar en escena.