Ricardo Bango se marchó del Juan Antonio Rabanal satisfecho con el rendimiento de su equipo, que rompió su racha de tres encuentros consecutivos sin ganar a domicilio y de cuatro partidos sin marcar más de dos goles. «Conociendo al Covadonga, un equipo que juega con las líneas muy adelantadas y presiona muy arriba, decidimos jugar replegados y buscando el contraataque. El segundo, el tercero y el cuarto gol han llegado de esa forma, y Naya ha tenido una buena ocasión mas otra en la que le señalaron fuera de juego», argumentó.
Para llevar a cabo ese tipo de juego, el entrenador del Real Avilés volvió a apostar de inicio a Miguel, un jugador que «tiene una gran peinada de balón y provoca muchas segundas acciones, y en un campo y ante un equipo ante el que es complicado sacar la pelota jugada por la presión que ejercen, es una buena opción que ya hemos utilizado más veces y la verdad que nos viene fenomenal por las condiciones de nuestros jugadores».
El preparador gijonés sorprendió a propios y a extraños y alineó de inicio por primera vez en la temporada al guardameta canario David Alemán, a quien «no le pongo ningún pero. Ha estado muy sobrio y lo cierto es que tenemos dos porteros con un nivel francamente bueno. Decidimos darle a David unos partidos de descanso más que por su actuación, que ha tenido algunos fallos, por el tema de la tensión y la presión que existe sobre los jugadores. Confío plenamente en los dos y ya veremos quién juega ante el Langreo. A David ya lo tuve hace años, es un chico inteligente y le vendrá bien».
En cuanto al rendimiento de Borja Prieto, que estuvo gris escorado a la banda derecha, Bango explicó que «Borja Prieto necesita está para el juego aéreo, para las segundas acciones. En campos como estos se juega de manera diferente pero es una garantía. Lo demostró dos temporadas en Tuilla con la friolera de más de 50 goles. En cualquier caso, su cometido cuando juega en este perfil y en partidos de este tipo lo conoce muy bien, da mucho trabajo, luce menos, pero está para dos o tres cositas», esgrimió el preparador. Con el partido sentenciado, a partir del minuto 78 llegaron los cambios, y el gijonés dio descanso a Borja Prieto y Miguel. «Decidimos dar entrada a otros futbolistas porque es importante dar minutos y que participen jugadores que hoy han estado en el banquillo, y que otras veces han sido Juanín o Héctor, un jugador que lo da todo en los entrenamientos pero sólo es reconocido desde el club». Estos cambios fueron Sergio, Ito y Marcos. El primero actuó prácticamente de interior derecho mientras Milio veía el partido desde el banquillo. «Sergio es un jugador de centro del campo al que le viene bien tener minutos. Jugó un poco tirado a la banda derecha por cómo jugaba el equipo rival, porque en el centro estaban Juan y Mario para contrarrestar los balones aéreos».
En lo que concierne a Ito, que anotó su tercer gol de la temporada en ocho partidos, el técnico se reafirmó en que «es un chicoque viene muy bien desde hace varios meses a pesar de las complicaciones físicas que ha tenido, ha mejorado muchísimo y tiene muchas ganas, muchas capacidades y es inteligente. Nosotros nos volcamos con los jugadores que tienen ganas de trabajar e Ito es uno de ellos sin ninguna duda».