El Sporting B logró ayer un valioso triunfo (4-2) ante el Leganés. Primero, porque le sirve para romper la barrera de los 30 puntos. Y, segundo, porque le concede un colchón de siete puntos con la zona de descenso. Los rojiblancos fueron protagonistas del encuentro gracias por sus virtudes, pero también por dos errores que pudieron costarles muy caros. Afortunadamente, el conjunto de Manolo Sánchez Murias despertó tras el descanso, dio la vuelta al 1-2 desfavorable que lucía el marcador y sumó tres puntos de oro en un día con letras doradas para Álex Barrera y Guerrero, autores de dos goles cada uno.
Pese a la baja temperatura, el Sporting B salió muy activado al terreno de juego, con las ideas claras y poniendo en dificultades a la veterana zaga del Leganés. Los extremos Santi Jara y Mendy se hicieron los dueños del ataque gijonés y se convirtieron en la auténtica pesadilla de la defensa visitante, incapaz de frenarles. El primero de ellos puso un pase medido en profundidad a Guerrero, que no acertó en un claro mano a mano ante Falcón. Mayor dificultad entrañó un centro al área de Mendy que cazó el delantero rojiblanco, pero su remate de cabeza se encontró con la mano salvadora del portero madrileño, que salvó a su equipo del primer gol del partido. El Leganés apenas inquietaba a Dennis, que veía cómo los disparos del conjunto 'pepinero' se perdían por la línea de fondo, sin amenazar la portería gijonesa.
El equipo de Mareo era el dueño absoluto del partido y Mendy volvió a poner a prueba los reflejos de Falcón, que aceptó el reto y envió el balón a córner. Pero, en el minuto 29, el saque de esquina, botado de manera magistral por Juan Muñiz, encontró el excelente cabezazo de Álex Barrera y el filial rojiblanco tuvo el justo premio a su dominio en el terreno de juego.
Gol y errores rojiblancos
El gol hizo reaccionar al Leganés. Un fuerte disparo de Marco Navas -hermano del sevillista Jesús Navas- hizo emplearse a fondo a Dennis, que realizó una buena intervención para despejar el peligro. El Sporting B pecó entonces de conformista y se echó una cabezadita que le pudo costar muy caro. Su paso atrás en las tareas defensivas hizo que una jugada individual de Hernández, al que nadie fue capaz de detener, encontrase a Ballesteros, que fusiló a Dennis para poner el 1-1. El sueño se convirtió en pesadilla en un abrir y cerrar de ojos.
El empate hizo dudar al Sporting B, que se fue del partido por completo. Tanto que perdió todos sus símbolos de identidad. Tanto en ataque como en defensa. Y eso lo aprovechó el Leganés para asestar un nuevo duro golpe a los gijoneses. El conjunto blanquiazul estuvo listo ante la indecisión de la zaga y puso el 1-2, antes del descanso, al marcar Ballesteros de disparo cruzado. Un balón suelto, con la defensa descolocada, terminó en la red gijonesa. El Sporting B, de forma incomprensible, se fue camino de los vestuarios por debajo en el marcador. Los errores se pagaron caros y el partido se ponía cuesta arriba.
Reacción tras el descanso
El paso por el vestuario sirvió para que Manolo Sánchez Murias reactivase a sus jugadores. El técnico también aprovechó para retirar a Álex Serrano y apostar por Diego. Y el delantero avilesino entró en acción muy pronto. En la primera jugada de la reanudación. Pero su remate se fue alto tras un buen servicio de Santi Jara. El centrocampista rojiblanco realizó un gran encuentro con detalles de calidad que le hacen dar un paso más hacia el primer equipo.
El conjunto gijonés volvió a ser el del primer tramo del partido y ahogó al Leganés en su campo. Sin embargo, el conjunto blanquiazul aguantó con orden y solo Santi Jara encontraba el camino necesario para llevar el peligro. También lo hizo Mendy con una espectacular cabalgada. El francosenegalés se escapó con fuerza de tres rivales y sirvió un centro al área hacia Diego, que no supo aprovechar. El delantero volvió a fallar un remate de cabeza, pero su lucha se dejaba notar sobre el césped.
El avilesino quiso compensar sus dos acciones anteriores y se convirtió en el protagonista del partido a los 70 minutos. Diego se adelantó en un balón dividido a Hernández, que llegó tarde y lo derribó. Penalti. Guerrero, máximo goleador de los rojiblancos, no falló y marcó el 2-2. Aun faltaban veinte minutos por delante y el Sporting B volvía a estar en el partido después de dormirse en los laureles en el tramo final de la primera mitad.
Se acercó el Leganés por medio de Rubén Navarro, pero se encontró con Dennis. Fue un tímido aviso porque a renglón seguido quien volvió a golpear fue el Sporting B. Las bandas fueron la clave para el éxito gijonés y Guerrero se escapó por la izquierda para poner un centro preciso que mandó Álex Barrera a la red. El centrocampista destapaba su faceta de buen llegador desde atrás para volver a marcar de cabeza. El filial dio la vuelta al marcador en diez minutos y demostró su mejor cara con una sólida defensa y con un ataque vertiginoso.
No se quedó ahí el filial gijonés, que no quiso volver a cometer el error de la primera mitad. Por ello, el Sporting B se fue en busca de la sentencia definitiva. Y ésta llegó en el minuto 84. Mendy encontró una autopista en la banda derecha que le permitió llegar hasta el área, donde asistió a Guerrero, que desde la izquierda fusiló a Falcón para poner el 4-2 definitivo. El delantero toledano sumaba su duodécimo gol en Liga y el filial rojiblanco cumplía con su objetivo de colocarse con 31 puntos en su casillero y dar un paso de gigante en sus opciones de permanencia.