El Partido Popular de Carreño se ha comprometido a mediar ante el Gobierno central para financiar la reconstrucción de la capilla de San Antonio de Padua de Candás. El grupo municipal siempre ha defendido que es el Ejecutivo estatal el que debe sufragar las obras, ya que el templo estaba ubicado en suelo de dominio marítimo-terrestre. Los trabajos han quedado aplazados un año después de que el gobierno socialista haya decidido no incluir este proyecto dentro de las inversiones de 2012.
«Nuestro interés es trasladar esta petición al actual delegado del Gobierno, Gabino de Lorenzo, para que, a su vez, la haga llegar al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Dado que la inversión rondará los 250.000 euros, que no es muy elevada, pude ser factible que se conceda», avanzó el portavoz del PP de Carreño. José Ramón Fernández apuntó que el compromiso de su partido «obedece al valor social y religioso de esta ermita. De hecho, la presión vecinal que hubo para que el edificio fuera trasladado y no acabara derrumbándose por el acantilado lo demuestra».
Mientras tanto y consultados por este periódico, los arquitectos redactores del proyecto, Cosme Cuenca y Jorge Hevia, consideran que, dada la actual coyuntura de crisis económica, aplazar la reconstrucción de la ermita parece lógico. Mantienen que las piezas y materiales desmontados no corren riesgo por tratarse en su mayoría de elementos externos que resistieron el paso del tiempo durante siglos.
Orientación canónica
No obstante, mostraron su preocupación en lo que al nuevo emplazamiento del edificio se refiere. Cosme Cuenca recordó que en el proyecto de desmontaje se recomienda que su ubicación sea la más próxima a la que había, a ser posible dentro de su entorno. También, desde el punto de vista técnico, defiende este criterio porque lo más deseable es que su reconstrucción se haga con la menor alteración posible respecto al enclave primitivo al acomodarse a las rasantes propias de la capilla.
De igual modo, los arquitectos plantean una orientación canónica este-oeste, con la salida del sol a la espalda del edificio. Para ello, proponen que se lleve a cabo un clareo de la masa boscosa del eucaliptal con la finalidad de propiciar perspectivas visuales desde la atalaya, en el paseo marítimo. Asimismo, Cosme Cuenca entiende que la decisión del lugar donde se reubicará la ermita debe contar con el visto bueno del Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural de Asturias.
Mientras tanto, las piezas y mampostería que conforman la capilla se encuentran almacenadas y custodiadas por la empresa Castroagudín Canteros, responsable de la obra de desmontaje. Según señalaron fuentes de la empresa, el acuerdo con el Ayuntamiento es que el depósito sea por un periodo de un año.
El plan de demolición parcial de la capilla de San Antonio de Padua comenzó al producirse una serie de derrumbes de la ladera del monte que amenazaban seriamente la seguridad del edificio. En febrero de 2011 comenzaron los trabajos, que consistieron en desmontar piedra a piedra la capilla y en almacenar las piezas. El proyecto estuvo supervisado por la Comisión Permanente del Patrimonio Cultural.
La intención del gobierno local era haber iniciado las obras este año, después de haberlas aplazado en 2011 por falta de consignación presupuestaria. Las cuentas municipales, aprobadas esta misma semana con los votos a favor del PSOE e IU, excluyen de nuevo los trabajos de reconstrucción.