Los vecinos del Oriente de Asturias reciclan actualmente el doble de lo que hacían hace una década, cuando empezaron a instalarse por todo lo ancho y largo de la comarca los primeros contenedores amarillos, azules y verdes para la clasificación de la basura no orgánica. El Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos en Asturias (Cogersa) ha contabilizado en la comarca 1.768 toneladas de basura clasificada a lo largo de 2011, una cifra que duplica la registrada por este mismo organismo hace diez años, cuando apenas se contabilizaron 847,47 toneladas. Eso sí, aunque el aumento de la basura reciclada fue exponencial durante los primeros años, lo cierto es que el volumen parece que se ha estancado. Tanto, que el incremento en los últimos años ha sido testimonial y casi nulo. Se entiende por lo tanto que, salvo que se adopten nuevas medidas para activar el reciclado, esta tendencia ha llegado ya a su punto más álgido.
Los datos facilitados por Cogersa revelan que lo que más se recicló durante el 2011 en la comarca fue el vidrio (unas 714 toneladas) frente al papel (699,8 toneladas) y los envases (355,1 toneladas), aunque en esta comparación tiene mucho que ver el peso de los diferentes materiales. Para poder llevar a cabo este despliegue Cogersa tiene repartidos por las principales localidades de la comarca un total de 959 contenedores específicos -49 más que en 2010- para el reciclaje de residuos domésticos de envases (286), de papel (356) y vidrio (317). Con esta infraestructura, cada vecino de la comarca recicla, aproximadamente, unos 32,8 kilos de basura al año. Un dato que sigue estando bastante lejos de la media regional, que se sitúa en los 48,58 kilogramos. La población envejecida y la dispersión de la zona rural hace que algunos núcleos carezcan aún de este tipo de contenedores y se vean desfavorecidos con respecto a otras zonas más urbanas y del centro de la región. Entre los municipios más concienciados en la comarca, liderando rankings en cuanto a reciclaje por habitante, destacan Cangas de Onís, Ribadedeva, Ribadesella, Cabrales y Onís. Si hablamos de volumen reciclado, por cuestiones de población destacan Cangas de Onís, Llanes y Ribadesella.
Por materiales, tanto a nivel regional como en la propia comarca se detectó un ligero incremento en la recogida selectiva de envases ligeros y de vidrio, mientras que cayó el volumen de cartón y papel reciclado. Una tendencia que, desde Cogersa, entienden que guarda una estrecha relación con la contracción del consumo de las familias provocada por la crisis económica.