Son dos y no se esperan más. Vicente Gotor, primero, y Paz de Andrés, a continuación, oficializaron ayer sus candidaturas al Rectorado de la Universidad de Oviedo en el primero de los dos días que el calendario electoral concede al trámite con el que da el pistoletazo de salida a la carrera rectoral. Ambos son, si no viejos amigos, sí antiguos conocidos que se encontraron ya cara a cara en 2008, en el último tramo del proceso que acabó con Vicente Gotor en el despacho del antiguo caserón de la calle de San Francisco. Ahora, cuatro años más tarde, vuelven a optar los mismos protagonistas a idéntica plaza, con el éxito o fracaso de un mandato de por medio.
La visión de ambos del tiempo transcurrido desde 2008 es, obviamente, distinta. Para Vicente Gotor, «en estos cuatro años, la Universidad de Oviedo ha sufrido el mayor cambio de los últimos tiempos. Hemos conseguido muchísimas cosas: estabilizar a unos profesores, promocionar a otros, rejuvenecer la plantilla y proporcionarle una estabilidad presupuestaria. Todos nuestros profesores cobran la totalidad de sus emolumentos, cosa que no pueden decir todas las universidades, y no hemos generado deuda. Y, sobre todo, le hemos dado a la Universidad de Oviedo una dimensión internacional que creo que antes no tenía».
Esa fue la primera mirada retrospectiva del rector ya en funciones, una vez cumplimentada la entrega formal de su candidatura en el Registro universitario, al que acudió rodeado por sus tres vicerrectoras: Ana María Fernández, Paz Suárez Rendueles y Covadonga Betegón. «Así nadie se siente marginado», bromeó Gotor sobre sus acompañantes, «yo represento a la parte masculina del equipo rectoral y ellas, a la femenina».
Desde el otro lado de la calle, la ejecutoria de cuatro años no se veía tan positivamente. Sin querer detenerse a evaluar aún los fracasos del rectorado de Vicente Gotor, Paz de Andrés no dudó en señalar que «si me presento es porque un grupo muy importante de personas pensamos que las cosas tenían que haberse hecho de otra manera. No compartimos determinadas decisiones y no compartimos cómo se han llevado a la práctica». Y a falta de la presentación, hoy, de su programa electoral, la catedrática de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales ha señalado el Campus de Excelencia Internacional o la implantación de Bolonia como ejemplos de «temas muy importantes que no se han enfocado adecuadamente».
Cosas que «reorientar»
No obstante, la candidata a rectora no hizo un balance destructivo de la gestión de Gotor. «Hay muchas cosas que cambiar o, como mínimo, que reorientar», dijo, mientras sus jefes de campaña, la profesora de Derecho Financiero Begoña Sesma y el director del departamento de Biología de Organismos y Sistemas, José Manuel Rico Ordás, compartían su llamamiento a la participación «activa» de la comunidad universitaria en el proceso electoral. «Quiero animarles a que se impliquen, a que analicen y contrasten programas y personas, y a que nos hagan llegar sus opiniones. Por eso ya desde ahora propongo la celebración de debates públicos entre los candidatos en los que toda la Universidad pueda intervenir y para que la sociedad pueda conocer mejor a quienes aspiramos a dirigir este servicio público que es la Universidad de Oviedo».
Y ella habló de «cambio» y de «descontento», mientras Gotor lo hizo de un mandato «integrador y de poca crispación». Pero no dudó el rector en funciones en apostar por un segundo periodo de gestión aún con más apoyos que el que acaba de terminar, tras haber obtenido el 63% de los votos en 2008. «Yo voy a ir a por todas, como he ido toda mi vida. A mí no me gusta perder, como dicen, ni a las canicas», concluyó, a dos pasos de su despacho.