Que se pague por circular en las carreteras ahora libres de peaje. Empresarios de la construcción y las concesionarias de autopistas reclaman la medida desde hace meses. Argumentan que ante la escasez de ingresos, esta recaudación aportaría a las arcas públicas 62.000 millones en 15 años. Las concesionarias ofrecen su experiencia para encargarse del cobro y las constructoras defienden que el Ministerio de Fomento destine la recaudación a obras públicas. La red asturiana de carreteras se compone ahora de poco más de 5.000 kilómetros de calzada, de los que 22 son de peaje directo (AP-66) mientras otros 24 son explotados bajo peaje en la sombra (AS-II). En la propuesta más agresiva, el resto quedaría gravado; en la moderada, sólo los 372 kilómetros de autovía ahora sin peaje.
La idea gana adeptos y a punto estuvo de aparecer en el 'informe Taguas' que la patronal CEOE entregó al Gobierno de Mariano Rajoy, al poco de ganar las elecciones, sugiriéndole recetas con las que resucitar la inversión pública. Finalmente, el copago por el uso de las carreteras se cayó, ante la oposición, entre otros, del asturiano Ovidio de la Roza, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales del Transporte por Carretera (CONETRANS) y cabeza visible del gremio en la región. De la Roza amenazó con sacar al sector de la CEOE si la organización hacía suyo un impuesto «que no aceptaremos jamás, porque sería la muerte para nosotros».
El órdago no ha desanimado a los partidarios del copago, que tienen dos cabezas visibles. Una es la de José Luis Feito, presidente de la Comisión de Economía de la CEOE, que hace días pidió privar del subsidio por desempleo a quien rechace una oferta, aunque provenga de Laponia. Feito es también jefe de la Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, Túneles, Puentes y Vías de Peaje (ASETA). A su lado está David Taguas, exdirector de la Oficina Económica que tuvo José Luis Rodríguez Zapatero y hoy presidente del principal grupo de presión de las grandes constructoras (Seopan). La asociación propone una tarifa de 10 céntimos por kilómetro recorrido para los vehículos pesados y de 4,5 en los ligeros, limitando el cobro a los viajes de largo recorrido.
El pulso está servido y para dirimirlo la CEOE convocó a las partes a una mesa de trabajo. Ayer el económico Cinco Días daba por hecho un acuerdo antes de acabar el año porque los transportistas tienen asumido que finalmente se impondrá el copago. Es una previsión que «niego rotundamente», dijo De la Roza.
«Las posiciones son tan lejanas que veo imposible el pacto acuerdo entre estas empresas partidarias y los que estamos sufriendo el precio del gasoleo y los impagos de la Administración», abundó el también presidente de la Asociación de Transportes y Aparcamientos de Asturias (Asetra), que mantiene su veto y sigue dispuesto a «abandonar la CEOE si la organización asume algo así».