José Antonio Sánchez Naya (Gijón, 1989) ha recuperado su mejor versión. Después de superar los problemas físicos que frenaron su progresión mediada la segunda vuelta, el máximo goleador de la Tercera División ha marcado dos goles en las últimas tres jornadas y ha igualado, con 24 tantos, la cifra que firmó la pasda temporada en las filas del Tuilla. «Ya comenté en mi presentación que mi objetivo era superar los 24 goles que había marcado el año pasado y estoy en ello. Quedan cinco jornadas y espero marcar todos los goles que pueda para ayudar al equipo». Un equipo, el Avilés, que se resiste a tirar la toalla y quiere pelear por el primer puesto de la Tercera asturiana hasta el final. «Sabemos que es muy difícil, pero queremos ganar todos los partidos que quedan y, si es posible, meterle presión al Caudal hasta el final. Si por un casual 'pinchan', tenemos que estar ahí para aprovecharlo», reconoce.
Además de afinar la puntería de cara a gol, Naya ha implementado de manera considerable su forma física, algo que ha venido ligado con la entrada de forma oficial en el club del preparador físico ovetense, Alberto Martínez. «Estamos entrenando con más intensidad, realizando sesiones en el gimnasio y no sólo yo, sino la mayoría de compañeros lo estamos notando. Creo que vamos a llegar a la liguilla al cien por cien y eso es fundamental», opina el ariete.
Precisamente sus compañeros no han dudado en felicitar al gijonés por la generosidad que está mostrando en los últimos encuentros, algo que no se producía en el inicio de la Liga. «Ellos han sido muy generosos conmigo durante todo el año y no es para menos. También es importante dar asistencias». Naya suma ya siete en lo que va de campaña.
El jugador blanquiazul ya tiene experiencia en disputar una fase de ascenso a Segunda B, algo que pudo vivir la pasada campaña en las filas del Tuilla, que cayó eliminado en la primera ronda ante el filial de la Unión Deportiva Las Palmas. El '9' no tiene dudas sobre cuáles son las claves que debe seguir su equipo para no pasar apuros y regresar a la categoría que por historia merece el club blanquiazul: la Segunda División B. «Lo principal es que el equipo siga igual de unido que hasta ahora y continúe su progresión, pero para los partidos de fuera de casa es importante estar juntos en el campo, ser un equipo compacto y aprovechar las ocasiones de gol que tengamos, porque marcar fuera de casa siempre es un factor importantísimo».
La afición, clave en la liguilla
Naya, que conoce a la perfección el nivel de la Tercera División castellano-leonesa tras su paso por el Salamanca B y el Burgos, opina que «lo mejor para nosotros es un desplazamiento cercano, más que nada por la afición. La temporada pasada fui a Canarias y apenas pudo viajar gente con nosotros, y está claro que el apoyo de nuestros seguidores es fundamental en partidos a vida o muerte».
Por último, el atacante gijonés no rehuyó hablar de su futuro, que todavía no está claro. Naya tiene contrato con el Burgos hasta junio de 2013, pero el descenso del conjunto burgalés a Tercera y el buen ambiente en el vestuario del Avilés le hacen no tener dudas.
«Como dice el refrán, como en casa no se está en ningún lado y además estoy muy cómodo en el equipo. El ambiente con los compañeros es idóneo y las aspiraciones del club son muy altas, así que no puedo pedir más. José Luis ya está manteniendo contactos con el Burgos a ver si arreglamos la situación y a ver si hay suerte y me puedo quedar aquí», concluye.