El Cid Campeador fue capaz de ganar una batalla después de muerto y, como él, Sergio Marqués ganó ayer la suya particular. Su funeral reunión a numerosos representantes de los tres principales partidos de la 'derecha asturiana, incluidas las personas con las que discrepó y con las que mantuvo importantes desavenencias que, incluso, motivaron una crisis institucional en el Gobierno del Principado que derivaron en la salida del PP de Marqués y la formación de URAS.
Ayer esas diferencias quedaron momentáneamente aparcadas. En la iglesia de San Pedro se pudio ver a los actuales responsables del Partido Popular de Asturias, personas con las que Marqués apenas mantenía contacto tras su salida de la organización en 1998. Entre los presentes se encontraba Isidro Fernández Rozada, que en aquel año era presidente del PP regional, o Mercedes Fernández, entonces portavoz del PP gijonés. Destacó la figura de Gabino de Lorenzo, una de las personas que protagonizaron aquella crisis interna de los populares que derivó en la salida de Marqués.
«Fue un gran hombre», aseguró el ex alcalde de Oviedo y hoy delegado del Gobierno en Asturias. De Lorenzo obvió las discrepancias pasadas como era menester y alabó la «dignidad, seriedad, honradez y trabajo» del fallecido, de quién dijo «ha dejado huella como buen presidente que fue».
También estaban en San Pedrola presidenta del PP gijonés, Pilar Fernández Pardo; el secretario general de los populares, Fernando Goñi; el diputado José Agustín Cuervas-Mons; el alcalde de Oviedo, Agustín Iglesias Caunedo; la ex diputada Ana Barrientos, los ediles ovetenses Jaime Reinares e Inmaculada González; los alcaldes populares de Villaviciosa, Peñamellera Baja, Cangas de Onís y Caravia. No estuvo Ovidio Sánchez, pero sí Ramón García Cañal, quien fuera vicepresidente en el Gobierno de Marqués hasta la ruptura de éste con el PP. Entonces, los caminos de ambos tomaron direcciones diferentes.
Caminos paralelos
El ex presidente decidió abandonar el barco popular como también lo hizo hace casi año y medio Francisco Álvarez-Cascos. Es conocida la importancia que tuvo el entonces secretario general del PP nacional en la ruptura interna de la organización y la posterior marcha de Marqués.
Aquellas disputas que forman parte del pasado no impidieron que el presidente en funciones del Principado se acercara al tanatorio a dar el pésame a la familia y ayer estuviera en la misa por el recuerdo del que fue su compañero y enemigo político, Sergio Marqués.
«Tenía una obligación institucional», afirmó ayer el que fuera jefe de Gabinete de Marqués y ex secretario general de URAS, Salvador Fuente. La viuda del fallecido, Elena Prendes, recibió la visita de Cascos «como se tiene que recibir a un presidente del Gobierno», aseguró. El encuentro duró unos diez minutos, según desveló el propio Salvador Fuente.
El actual presidente de Foro Asturias no estuvo solo. Junto a él acudieron al funeral otros representantes del Gobierno regional como el consejero de Industria, José Manuel Rivero, y los viceconsejeros Carlos Prieto, José García Portilla y Luis Peláez que, curiosamente, también formó parte del Gobierno de Marqués, como consejero de Agricultura. Entonces, decidió quedarse en un partido que sí abandonó para enrolarse en el proyecto político de Foro Asturias. Esta organización estuvo representada por alcaldes, como el pongueto Cándido Vega (ex de URAS) y otros dirigentes locales.
Precisamente, los compañeros de Unión Renovadora Asturiana eran los más afectados por la pérdida del que consideraban algo más que un amigo. El respeto que siempre demostraron hacia la figura de Marqués quedó patente desde el momento en el que este decidió enfrentarse con todas las consecuencias a la cúpula del partido. No fueron pocos los que decidieron seguirle en esta batalla, que no estuvo exenta de sacrificios.
Personas como Víctor Rivera, Miguel Ángel Villoria, Marta Prieto, Juan Meana, Francisco Monte o el actual presidente de URAS, Javier López. Se echó en falta la presencia del que fuera escudero de Sergio Marqués tras la crisis del 98. Leonardo Verdín no pudo asistir al funeral por motivos laborales y estuvo representado por su esposa. No faltaron los representantes del PAS encabezados por su máximo representante, Xuan Xosé Sánchez Vicente, formación ésta con la que URAS mantiene en los últimos años una coalición política.
Así, la derecha asturiana volvió ayer, dicho de alguna manera, sobre sus pasos. El motivo era reencontrarse aunque sólo fuera por un instante y homenajear así a la figura del primer presidente conservador que gestionó los destinos de Asturias.