Central Lechera Asturiana (Clas) es a día de hoy la única cooperativa láctea que pese al adverso entorno económico todavía no ha bajado el precio que paga a sus ganaderos por la leche e, incluso, este año lo había incrementado ligeramente con respecto a 2011. Pero la actualización de la retribución al nuevo escenario marcado por la caída de precios de venta y el aumento de los costes de producción está cada vez más cerca. De hecho, la junta rectora podría decidir la bajada hoy mismo.
El objetivo que se ha marcado la Sociedad Agraria de Transformación (SAT) para este año, según adelantó ayer su presidente, Bertino Velasco, es cerrar 2012 manteniendo la retribución media del pasado ejercicio, un año en el que la SAT pagó una media de casi dos céntimos por litro más que en 2010 lo que, argumenta Velasco, «ratifica la clara voluntad de la SAT en su apoyo a sus socios y al mantenimiento de las rentas económicas de las explotaciones». En 2011, de las 2.474 ganaderías asturianas, 1.445, el 58%, estaban vinculadas a Clas.
Lo cierto es que la caída de los precios de venta al público y la imparable subida de los costes de producción han reducido considerablemente la rentabilidad de las explotaciones que cada vez son más dependientes de las ayudas de la Política Agraria Común (PAC). Según los datos incluidos en el informe anual de la sociedad, si en 2007 esas ayudas representaban el 27% del excedente bruto de explotación, la rentabilidad por cada litro de leche vendido, en 2011 ese porcentaje se elevó hasta el 46%. De ahí que los directivos de la sociedad agraria aboguen porque el sector lácteo sea declarado «sector sensible» y se pueda amortiguar así el impacto que la nueva reforma de la PAC tendrá en la viabilidad económica de las explotaciones. Aseguran que Central Lechera está preparada para liderar una posible concentración de las explotaciones ganaderas españolas, tal y como sucede en otros países, con el objetivo de buscar una mayor rentabilidad en la gestión y la máxima calidad de la producción.
Bertino Velasco destaca la consolidación contable de todas las empresas del grupo (CAPSA, Asa y Aseagro) y la modificación de los estatutos para favorecer el reequilibrio patrimonial de la sociedad como principales logros del pasado ejercicio. En ese año la sociedad alcanzó un beneficio de 2,76 millones, frente a los 3,1 millones de 2010, y 23,6 millones de fondos propios, frente a los 70,4 millones negativos de 2010.
Búsqueda de sinergias
La actual coyuntura ha llevado a la sociedad a rediseñar su estrategia en todos sus ámbitos de participación con el objetivo, según explica el director de Clas, Francisco Sanmartín, de reivindicar la parte empresarial de la ganadería y ofrecer una imagen de modernidad, cooperación y unión. En este sentido, se ha constituido una nueva sociedad, Clas Gestión, controlada al 100% por la SAT, con el objetivo de implantar nuevos servicios en el ámbito de los servicios y que el próximo mes estará plenamente operativa. Asimismo, la sociedad suscribió una participación minoritaria en la sociedad Cebadero de Quirós, con el objetivo de impulsar la actividad cárnica que consideran puede tener una amplia trayectoria en el futuro.
La inversión más cuantiosa se la llevará la planta de procesamiento de purines (mezcla de excrementos sólidos y líquidos del ganado, aguas residuales y restos de comida) que la sociedad Biogastur, en la que Clas controla el 25%, instalará en Navia. Las obras arrancarán este verano y la inversión estimada ronda los 12,5 millones. La planta, que no estará operativa hasta dentro de dos años, tendrá una capacidad de procesamiento de un millón de litros al día y sus promotores prevén amortizarla con la energía que produzca y que será volcada a la red.