La primera reunión del patronato de la Fundación del Centro Niemeyer desde hace un año se desarrolló según lo previsto. Volvió la normalidad institucional, con lo que el centro cultural recupera su nombre y la Fundación su gestión. Mañana se producirá una nueva reunión del patronato en la que se aprobarán las cuentas de 2011, su plan de viabilidad para hacer frente a una deuda de un millón de euros, y se decidirá el futuro de los trabajadores del centro, afectados desde el pasado mes de diciembre por un expediente de regulación de empleo.
El presidente de la Fundación, Manolo Díaz, planteó ayer revocar las reformas en los estatutos acordadas en febrero y junio del año pasado. De esta forma, por unanimidad, se decidió recuperar la misma representación que tenía el Principado, el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria con anterioridad a esos acuerdos, además se nombró como presidenta a la consejera de Cultura, Ana González. Ese acuerdo permite cerrar todas las vías de recurso abiertas por el anterior Gobierno regional o la Autoridad Portuaria que pudieran impedir ahora el trabajo de la Fundación.
A los cuatro representantes de la administración regional, dos de la local y otros tantos del puerto, se suman el propio Manolo Díaz, ahora como patrono privado, AZSA, Daniel Alonso y Cajastur. El Ministerio de Cultura, que también cuenta con representación en la Fundación del Niemeyer, no estuvo ayer en la reunión, pero la alcaldesa, Pilar Varela, espera que se pueda incorporar a la de mañana. El Principado nombrará hoy a los tres representantes que acompañarán a la consejera en el patronato, mientras que el puerto lo prevé hacer la próxima semana, con lo que a la reunión de mañana podría asistir Raimundo Abando y Pablo Sánchez Lorda, ambos de Foro, nombrados como representantes por el anterior consejo de administración de la Autoridad Portuaria.
En cuanto al Ayuntamiento, la representación la ostentaba la alcaldesa y Fernando Díaz Rañón (IU) como vicealcalde. No obstante, la decisión de la representación se adopta por decreto de alcaldía y, según ha podido saber este periódico, el equipo de gobierno sopesa el nombramiento de un concejal de la oposición en este cargo.
Un camino truncado
La reunión del patronato de la Fundación del Centro Niemeyer terminó con una determinación clara por parte de todos sus miembros: «No seguir profundizando en el desacuerdo y en el conflicto, sino trabajar para impulsar de nuevo la trayectoria que el centro cultural llevaba hasta el pasado mes de septiembre», señaló la alcaldesa.
Tanto la primer edil como el presidente de la Fundación saliente, Manolo Díaz, fueron muy claros a la hora de explicar porqué se adoptaba la decisión de recuperar la mayoría pública en el patronato y en señalar en dónde estaba la responsabilidad de que no se pueda continuar con el camino iniciado para reforzar la presencia de los privados en esta institución.
«Hasta septiembre teníamos una trayectoria muy clara, un trabajo muy importante y que había requerido mucho esfuerzo de todos para ir incorporando empresas y personas con mucho prestigio al patronato, pero después de lo sucedido ahora tenemos que comenzar de nuevo a poner las bases para recuperar la credibilidad perdida», indicó la alcaldesa. En todo caso, no se descarta que más adelante se puedan volver a tomar decisiones sobre la presencia de privados. «Necesitamos profundizar en esa estrategia en aras de la sostenibilidad», señaló la alcaldesa.
Varela y Díaz negaron que esa «vuelta atrás» pudiera significar reconocer que aquellas decisiones no habían sido correctas o irregulares, como defendía el anterior Ejecutivo de Foro Asturias. La alcaldesa aclaró que «las decisiones fueron las adecuadas en aquel momento dado el camino que llevábamos, pero todo cambió a partir de septiembre cuando se comienza a poner en duda todo lo relacionado con la Fundación».
En el mismo sentido, Manolo Díaz recordó cómo se vieron truncados todos los contactos que había mantenido hasta ese momento para incorporar nuevos patronos. «Con quienes había hablado estaban muy interesados porque España tiene mucho gancho en los países de América, pero con las primeras noticias de irregularidades, todo se vino abajo, nadie quiere estar en un lugar en el que hay problemas», explicó.
Achacó también el déficit de la Fundación del Niemeyer a lo sucedido en los últimos meses del año. «Los problemas para pagar a los acreedores surgen de que la Fundación no puede programar actividades porque existía una inseguridad jurídica sobre si íbamos a seguir gestionando los edificios, por lo tanto no tuvimos ingresos y tuvimos que seguir afrontando los gastos de mantenimiento del centro», indicó Manolo Díaz. Se mostró convencido de que «si no hubieramos vivido esa situación tan irracional, las cuentas que traeríamos de la Fundación serían muy distintas».
Más allá del análisis de lo sucedido desde el mes de septiembre, tanto la consejera de Cultura, como la alcaldesa y el ya expresidente de la Fundación quisieron mirar hacia adelante.
«Luz al final del túnel»
La consejera, Ana González, se mostró muy satisfecha con los resultados de la reunión de ayer y dijo que la de mañana «servirá para activar la actividad del Centro Niemeyer». La Consejería señaló en un comunicado que la Fundación reinicia su andadura «para recuperar el prestigio y superar la parálisis en la que se había visto sumida». El Principado se muestra convencido de que se va a devolver a esta institución «el papel que, por su propia condición, debe jugar en el desarrollo social y cultural de Asturias».
La alcaldesa también mostraba su satisfacción por la recuperada relación institucional que permitirá «impulsar de nuevo el proyecto».
Manolo Díaz puso de manifiesto la «frustración» que significó para él lo sucedido en los últimos meses, porque dijo «no comprender por qué todo se venía abajo». Y apuntó que «desde hoy se comienza a ver la luz al final del túnel». Renovó públicamente su compromiso con el Niemeyer cuando dijo que su intención ahora como patrono es «seguir ayudando a Asturias y contribuir al renacimiento de esta Fundación aportando todo de mi parte».