Era un día clave para que la reparación de la senda del Cares pudiese cumplir los plazos programados desde la Dirección del Parque Nacional de los Picos de Europa y todo salió según lo previsto. Y es que estaba fijado desde hace unas jornadas que ayer un helicóptero transportase hasta las proximidades del lugar donde se produjo el desprendimiento las principales piezas de la que será la pasarela que permitirá salvar la zona del argayo para que los senderistas puedan volver a realizar de manera completa esta ruta de montaña.
Lo cierto es que durante parte de la mañana se temió por que el helicóptero no pudiese efectuar los distintos vuelos debido a la niebla que había acumulada en los Picos de Europa, pero finalmente las condiciones meteorológicas dieron un ligero respiro y la máquina pudo llevar a cabo varios viajes.
Entre los materiales que transportó el helicóptero se encontraban las piezas metálicas de la pasarela y también la tarima de madera de esta estructura que tendrá una anchura de 2,5 metros. Durante los próximos días los operarios de la empresa Tragsa procederán a unir los elementos de este puente en la misma senda para después anclar la pasarela a la roca.
La previsión con la que trabajan los operarios es que la ruta pueda volver a estar abierta para el primero de julio. Cumplir este plazo se antoja difícil debido a las especiales características del lugar donde se están llevando a cabo los trabajos. Y es que buena parte de las labores se tienen que desarrollar en altura sobre una caída de 80 metros de altura, mientras que la senda en sí tiene una anchura en el tramo del argayo de poco más de dos metros, por lo que es materialmente imposible acumular allí un gran número de operarios. De hecho es difícil que puedan coincidir al mismo tiempo más de seis trabajadores por razones de espacio.
Pese a estas dificultades fuentes de Tragsa señalaron esta misma semana que la compañía va a hacer todo lo posible para poder tener completada la reparación el 1 de julio, de manera que ese día los primeros senderistas puedan volver a completar la ruta de manera completa.
457.000 usuarios en 2011
Estos trabajos de reparación de la ruta son consecuencia del argayo de cerca de mil toneladas de roca que tuvo lugar el pasado 17 de abril en la zona conocida como 'La Madama de la Huertona', en el paraje de Culiembro, y que se llevó consigo todo el ancho de la senda en un tramo de unos 15 metros de longitud.
De manera casi inmediata comenzaron los trabajos técnicos para determinar cómo se podía reparar esta ruta de montaña para que los senderistas pudieran volver a realizarla de manera completa lo antes posible. Y es que este camino se ha convertido con el paso de los años en uno de los principales atractivos turísticos de los Picos de Europa, y las poblaciones que acogen sus dos extremos -Caín en Posada de Valdeón y Poncebos en Cabrales- viven de manera directa de la senda. Tal es el interés que despierta este camino de montaña que en el 2011 la ruta del Cares registró 322.000 visitantes por la vertiente asturiana y otros 137.000 por la leonesa.
Entre las primeras labores que se llevaron a cabo tras el desprendimiento estuvo la de limpiar la pared de rocas que pudieran desprenderse en el futuro o que dificultasen el anclaje de la pasarela, para lo que se utilizó un sistema similar a las voladuras. También se ha hecho en estas semanas uso de mulas y del helicóptero para llevar hasta la zona del argayo diverso material de obra. El coste total de estos trabajos ronda los 180.000 euros.