Samuel Sánchez (Oviedo, 1978), sexto en la general y rey de la montaña del Tour del año pasado y tercero un año antes, tira de sus grandes resultados de este principio de temporada -el mejor en su carrera- para afrontar la nueva edición de la ronda francesa que comienza este sábado. No se siente favorito, porque considera que lo son antes Evans y Wiggins, sin descartar a Valverde y Luis León, pero su objetivo es subirse al podio, aunque también le seduce el maillot de lunares de la montaña.
-Llega la hora de la verdad. A cuatro días del Tour y, luego, casi sin descanso, los Juegos. ¿Cómo se viven estos días?
-El trabajo ya está hecho, así que aproveché el pasado fin de semana al máximo para descansar y estar con la familia, que es donde siempre encuentro un gran apoyo antes de los grandes momentos.
-Tras la caída en la Dauphinéx, ¿cómo se encuentra tras los once días en Sierra Nevada?
-Las dos últimas jornadas en Granada fueron de menor ritmo de entrenamiento, pero lo importante es que me he recuperado bien de la caída y he podido realizar buenas sesiones de preparación y de mucha concentración. Al no haberme fracturado nada, todo ha sido más rápido.
-¿Qué sueño le agrada más? ¿El podio en París o la medalla en Londres?
-Las dos. Para un ciclista, correr el Tour es lo máximo y, para cualquier deportista, estar en los Juegos es una experiencia inigualable.
-Algunos dicen que es la gran baza española en la carrera...
-Ni mucho menos pues también estarán en la carrera Valverde y Luis León. Me equivocaría si lo pensase, pero tengo buenas sensaciones y voy a estar arriba con los mejores, sin descartar el podio, por supuesto. Si fui sexto en 2011 y el año anterior rocé el cajón y me dieron el tercer puesto por lo que todos sabemos.
-Sin Contador ni Andy Schleck, ¿es la ocasión de ganar el Tour?
-No. Sería engañarme a mí mismo, ya que todavía no conseguí ganar ninguna gran carrera de tres semanas. Pero el Tour es una prueba especial, con unas circunstancias determinadas y, esté quien esté, siempre será muy competida.
-Un triunfo el año pasado, ganador de la montaña y tercero en 2010... Ahora es una de las ruedas a vigilar.
-Eso lo tendrán que decir los rivales. Sinceramente, creo que habrá más marcajes entre otros como Cadel Evans, Wiggins o Menchov.
-¿Cuál puede ser la clave en esta ronda gala?
-Por supuesto, la última contrarreloj. Ya lo vimos el año pasado cuando Schleck se vio superado por Evans. Está muy claro. Son 52 kilómetros a falta de dos días. Va a decidir mucho de quién va a ser el vencedor de este Tour de Francia.
-¿A quiénes ve como favoritos?
-Evans es el número uno, pero Wiggins, Menchov y Fran Schleck también tiene sus opciones.
-¿Llega algún ciclista más en forma que los demás?
-Está claro que Evans y Wiggins. Son los que han ganado más carreras en los últimos meses y atraviesa por un mejor momento.
-Dijo el año pasado que, por sensaciones, fue su mejor Tour, por lo sólido que estuvo en la montaña, y no el anterior, que hizo podio
-Por sensaciones, el mejor fue el de 2011, pero fallé el día del Galivier, aunque luego gané una etapa, fui segundo en otra y me llevé la montaña.
-¿Le beneficia que no hay crono por equipos?
-Sí, porque estoy en un equipo que no puede hacer tan buenos tiempos en este tipo de etapas como el Sky o el Lepoard
-¿Y que haya sólo tres llegadas en alto?
-Puede ser. Hay varias etapas de subir y bajar en las llegadas, aunque no sean muy duras, pero al final en el Tour siempre hay mucha tensión en todo el recorrido y eso se nota las tres semanas.
-¿Tiene alguna etapa entre ceja y ceja?
-No, cualquiera me vale, aunque tenga predilección por las de montaña.
-Al final ganó la Vuelta al País Vasco este año después intentarlo varias veces y regresó a los primeros puestos del ránking UCI ¿Es una buena premonición para el Tour y los Juegos?
-No tiene nada que ver, pero es mi mejor principio de año a nivel de resultados y me da mucha tranquilidad, sobre todo porque demuestra que el trabajo del invierno está bien hecho. Además, espero tener recompensa por el sufrimiento que pasé en la Dauphiné.
-¿Echará de menos a Contador, Barredo, Noval y Dani Navarro?
-Por supuesto, pero de forma especial a los asturianos, ya que son a los que acudo cuando me pasa algo en la carrera. Son un gran apoyo.
-Tras las dos grandes citas, llegará la Vuelta y el Mundial. ¿Qué opciones tiene de correrlas?
-Eso está muy lejos. Sólo pienso en el Tour.
-Parece que está resuelto el problema de la continuidad del Euskaltel y que acabará su carrera deportiva de naranja
-No es definitivo, porque el nuevo contrato con Euskaltel no se ha hecho público, pero reconozco que da un poco más de tranquilidad.