La promesa se va a poder mantener en cierto modo. Seguramente no será el día 1, pero sí durante la primera semana del mes de julio cuando la senda del Cares sea totalmente transitable. Así lo confirmaba el propio jefe de obras de la empresa ejecutora, Tragsa, Antonio Ros, quien explicaba ayer que «la obra va avanzando según lo previsto y, de momento, no nos encontramos inconvenientes demasiado complicados».
Los dos tramos de ruta, que el pasado 17 de abril se separaban a causa de un inminente argayo, se encuentran ya unidos mediante una estructura metálica, que funcionará de base para la futura pasarela. «La colocación de la estructura está ya muy avanzada», confirma Ros. Se han fijado los anclajes a la roca, se han colocado las correas y se han cosido al armazón las vigas principales. «En breve empezaremos ya a fijar la tarima de madera», adelantó el responsable.
Las piezas para ir dándole forma a la pasarela fueron trasladadas en helicóptero hasta la zona. Está previsto que la plataforma que se coloque, que deberá salvar un hueco de unos 15 metros de largo, incluya además un pequeño área de tramex, un emparrillado metálico usado como pavimento que permitirá a los caminantes ver a través de él la imponente altura del barranco de unos 80 metros sobre el que transcurre la senda del Cares.
Son, en concreto, estos días un total de seis los operarios de Tragsa que trabajan sin pausa en la finalización de esta reparación. A pesar de que no descansan ni durante los fines de semana, lo complicado del pavimento ralentiza los trabajos. «No podemos concretar una fecha para el fin de la obra, pero estamos seguros que será durante la primera semana de julio. Con esa intención estamos trabajando», señaló Antonio Ros. Hablando en números, a principios de junio se confirmaba que el coste total de la reparación ascendería a 180.000 euros.
No debería de haber queja por parte de los dos ayuntamientos implicados en esta ejecución, el de Cabrales y el de Posada de Valdeón, en Castilla y León, pues los plazos siguen siendo más o menos los mismos. Lo importante era contar con la senda del Cares al 100% de cara al verano. Desde que hace algo más de dos meses una acumulación de roca se desprendiera y partiera esta ruta por la mitad, concretamente en la zona conocida como 'La Madama de la Huertona', dentro del paraje de Culiembro, han sido muchos los perjuicios causados en estos dos concejos, concretamente en las localidades de Poncebos y Caín, inicio y fin del recorrido.
Mientras las reservas hoteleras caían, más en la zona leonesa por ser considerada más destino que partida de la caminata, ambos alcaldes se apuraban en recordar que la senda, aunque por partes, puede realizarse. Además desde Cabrales, tanto el equipo de gobierno como la asociación cabraliega de turismo (Ascatur) destacaron las numerosas opciones con las que cuenta el concejo a nivel turístico, como otras rutas y parajes incomparables. A pesar de su empeño para subsanar este imprevisto, todos son conscientes de que lo que la gente quiere es completar la ruta más famosa de los Picos de Europa.
La promesa inicial
La rápida actuación, tanto por parte de la Consejería de Agroganadería del anterior Gobierno de Foro Asturias como del propio Parque Nacional de los Picos de Europa, tranquilizó a los ayuntamientos. El ex consejero, Albano Longo, se trasladó hasta la zona afectada por el argayo al día siguiente de su localización. Tras comprobar la magnitud del desprendimiento, que supuso la caída de casi una tonelada de rocas sobre la senda de montaña, el por aquel entonces presidente del Consorcio del Parque Nacional de los Picos de Europa, aseguró se iba a trabajar para que la ruta estuviera terminada «antes del verano». Un plazo que estará ceerca de cumplirse, ya que a partir del próximo 1 de julio la finalización será cuestión de días. Lo principal es, evidentemente, que la pasarela quede bien cosida a la roca para que ofrezca una total seguridad a los senderistas que realicen la ruta.