El pequeño comercio aprueba con notable alto en el último Barómetro de Consumo, pero suma reticencias. El informe que la Unión de Consumidores de Asturias (UCE-Asturias) presentará la próxima semana, en el que se destaca la gran satisfacción del público hacia el comercio de ciudad «el más cercano, el que inspira más confianza», incluye el tirón de orejas que los clientes dan a los propietarios de los establecimientos. «Quieren más horario y menos problemas con las devoluciones».
Así lo resume Dacio Alonso, presidente de UCE-Asturias, quien señala que el principal pero del pequeño comercio sigue siendo el de siempre: «El cliente quiere más disponibilidad de horarios, no encontrarse con un sábado por la tarde todo el centro cerrado».
Una libertad de apertura que va más allá de la eterna polémica de los domingos, sino que busca «cambios en profundidad. Algunos comerciantes no parecen haberse dado cuenta aún de que la sociedad ha cambiado, que la incorporación de la mujer al mundo laboral ha roto con la estructura anterior y que, ahora, se compra cuando se puede. Algunos por las tardes; otros, a la hora de comer y, muchos, en los fines de semana».
Por ello, plantean UCE-Asturias nuevas fórmulas «que permitan al consumidor contar, por ejemplo, con comercios abiertos en sábado en domingo, o en horarios no convencionales durante la semana». Para Dacio Alonso, el tirón turístico de la región hace necesario «que el recién llegado pueda contar con comercios abiertos», no sólo por imagen de la ciudad, «sino, también, porque favorece a la economía».
Una semana de margen
Además de los horarios, Dacio Alonso también pone el acento en otra de las reticencias del cliente respecto al pequeño comercio «no quiere problemas con las devoluciones».
Se refiere a la práctica habitual de muchos establecimientos de «negarse a devolver el dinero y, ofrecer, a cambio, vales. Eso no es adecuado, porque estás convirtiendo al cliente en tu rehén. Si alguien invierte, por ejemplo, cien euros en compras y, por lo que sea, tiene que cambiar el producto, con un vale no tiene más remedio que invertir esos cien euros en ese comercio, aunque no tengan lo que él busca o necesito».
Por ese motivo, en Gijón UCE-Asturias lleva tres años de experiencia con el plan 'Código de Buenas Prácticas', al que se han adherido 200 empresas «que se comprometen a abrir un periodo de devolución de dinero». Esos 200 comercios, que tienen un distintivo en sus puertas donde se puede leer 'Código Buenas Prácticas', «han apostado por abrir un periodo de devoluciones, de siete días de duración, para que el cliente pueda cambiar aquello que no le convence».
UCE-Asturias tiene previsto trasladar ese plan «al resto de la región», después de haber comprobado que «la experiencia de Gijón ha sido muy positiva. Los comercios que se han adherido no han tenido ningún problema y sí han visto que los clientes quedaban más satisfechos con la propuesta».