Los pantalones que ayer costaban 80 euros, cuestan 40 en este momento. Lo mismo ocurre con el bolso que hace 24 horas tenía marcado en la etiqueta un precio de 100 euros. Durante esta noche, esa cuantía se ha reducido a 50. El listado de productos que hoy se pueden comprar más baratos -como mínimo, por la mitad del valor que tenían a la hora del cierre de ayer de las tiendas- va más allá de la oferta textil o de complementos. Incluso de perfumería. En realidad incluye, prácticamente, a todo lo que está en el mercado. Porque hoy empiezan las rebajas de verano y este año la crisis las convertirá en históricas.
Así lo esperan, al menos, los empresarios gijoneses, que llegan a la cita del descuento estival con los almacenes llenos de productos de la temporada de primavera-verano que no han podido vender. «Todos tenemos mucho stock. Ha sido un año muy duro y esperamos poder recuperar en las rebajas».
David Argüelles, presidente de la Unión de Comerciantes de Gijón y Carreño, confía en «una buena respuesta del público a las ofertas, que para el empresario son muy duras, ya que nuestro margen está, de por sí, muy ajustado, y con las rebajas se nos queda al mínimo».
Para lograr esa buena respuesta, las ofertas empiezan fuerte. Lejos de los comienzos de otros años, con descuentos del 20% o el 30%, «que ya eran muy importantes, porque insisto en que nuestros márgenes son muy cortos», hoy las rebajas serán, mayoritariamente, «del 50%, incluso habrá productos en los que la rebaja sea superior, porque lo que nos interesa es vender».
Algo que no han hecho, o no han hecho mucho, desde el 1 de marzo. Concluido el periodo de rebajas del invierno, la temporada de primavera-verano se cierra sin que el verbo vender se haya conjugado en demasiadas ocasiones en la ciudad. En palabras de Argüelles, el inicio de 2012 se ha visto marcado «por lo que todos sabemos, una situación de crisis económica continúa. Las noticias sobre el rescate bancario y los recortes que se prevén, además de las continuas cifras de desempleo, no sólo no han ayudado, sino que han contraído la venta. El consumidor tiene miedo y ha decidido gastar menos».
O, directamente, no gastar. Porque el presidente de los pequeños y medianos empresarios de Gijón y Carreño une a la crisis la meteorología «que si al turismo le afecta, a nosotros, más. Con frío y lluvia nadie ha querido comprarse ropa de verano. Ni zapatos. Ni complementos. Las ventas han estado muy por debajo de lo habitual».
Y eso que los precios «no es que hayan estado contenidos, sino, directamente, congelados. Las tarifas no se han variado en los últimos años, porque todos estamos en la misma situación. Yo no vendo y mi proveedor, tampoco. Eso es algo que el cliente ha podido comprobar. Los productos, aunque diferentes porque se cambia de temporada, han mantenido los precios».
Sin problema de tallas
Sin embargo, ni así se ha incentivado el consumo, lo que llevará a que hoy las tiendas ofrezcan, casi, toda la mercancía de temporada, sin problema de tallas o colores, «habrá mucho para elegir». Por ello, no sólo Argüelles augura grandes descuentos desde hoy, sino que la jornada inaugural de las rebajas contará con una masiva respuesta del pequeño comercio. Pese a tratarse de un domingo. La eterna polémica entre los empresarios de pequeños y medianas superficies con la apertura dominical no tendrá eco hoy, ya que aunque desde la Unión de Comerciantes de Gijón y Carreño «no se hace ningún llamamiento ni para abrir, ni para cerrar, el socio sabe que tiene libertad para hacer lo que quiera», lo cierto es que el presidente prevé que «sean muchos los que opten por abrir, aunque sea domingo, ya que el primer día de las rebajas es muy importante».
Las sensaciones que tiene el presidente de la Unión de Comerciantes de Gijón y Carreño no son exclusivas de su sector. Las grandes superficies esperan registrar hoy las típicas imágenes de cientos de personas agolpándose en las puertas para acceder a la prenda elegida de antemano, y que hoy encontrarán más barata.
«Producto de calidad»
El director de comunicación de El Corte Inglés, Alfonso Fuertes, tiene claro que «al tratarse de un domingo esperamos una gran afluencia de público, porque si ya el primer día de rebajas la presencia de clientes es espectacular, en domingo se facilita mucho que vengan más personas».
Fuertes también coincide con Argüelles en que el primer semestre de 2012 ha estado protagonizado «por una caída del consumo», debido a una situación de crisis «que se mantiene en el tiempo». Por eso, no sólo tiene claro que hoy las grandes superficies tendrán los productos «al 50%», sino que da por seguro que «muchas marcas quieran hacer descuentos más importantes, como del 60% o el 70%.
Unos descuentos que llegan, recuerda Fuertes, «sobre precios ya rebajados. Tal y como ya anunciamos, en atención a la situación de muchas familias hemos bajado, hace ya tiempo, un 20% los precios en alimentación», pero que no afectan «a la calidad. El producto rebajado es el de temporada».
Lo mismo asegura David Argüelles, quien se mostró convencido de que todos sus socios «no sólo ofrecen producto de temporada, eso ya se da por descontado, sino que tienen una correcta marcación de las etiquetas y de los precios».
Atento a todo ello estará Dacio Alonso, presidente de la Unión de Consumidores de Asturias (UCE-Asturias). Asegura Alonso que «el comercio asturiano se encuentra en muy buen nivel», tanto como que en el último Barómetro de Consumo, que la entidad presentará la próxima semana, el pequeño comercio «saca notable. El cliente lo nota muy accesible, aunque le pone algunos peros, porque algún pequeño comerciante tiene aún mentalidad de tenderos sobre los horarios».
Unos horarios que no serán problema hoy, ya que «aunque a algunos nos cueste mucho más», resalta David Argüelles, hoy será jornada laboral para los comercios de la ciudad, que esperan recoger en rebajas lo que no cosecharon durante la temporada. Tienen hasta el 31 de agosto para hacerlo.
Bus a Alcampo y Corte Inglés
Por la jornada de inicio de las rebajas, la línea 6 de Emtusa hará el servicio de sábados, por lo que llegará a los centros comerciales de Alcampo y el Corte Inglés, en lugar de su ruta de días festivos, que acaba en la Plaza Europa.