Puede que este verano 2012 llegue recortado en lo económico, pero nunca en lo festivo. Puede que los programas mengüen y los conciertos se reduzcan, pero las grandes fiestas del almanaque asturiano no necesitan rescate. Con folk, con rock, con teatro, con musicales, con tradición y modernidad, con piraguas y sin ellas en el Sella, con disfraces en el Nalón, con sidra en Nava y el Xiringüelu de Pravia, con fuegos de artificio en Gijón y con monumentales descargas de pólvora en Cangas del Narcea, Asturias, de Oriente a Occidente, en la costa y en el interior, por tierra, mar y aire, está preparada para la diversión.
Todo empezó en realidad hace una semana atrás. El fuego de San Xuan marca un antes y un después. Y es hoy cuando el calendario señala una tradición tan veraniega como la playa pero en plena montaña: la fiesta de Llagüezos. Corderada a lo grande entre los concejos de Lena y Quirós con todo el sabor de una tradición que se inauguró en 1965. Son años de cordero a la estaca en altura y de altura.
Altura y compostura hacen falta para escanciar sidra con arte. Y de eso saben mucho en Nava, donde llevan treinta y cinco ediciones del festival sidrero por excelencia. El sábado próximo, día grande con sidra asgaya y gratis cortesía de los llagareros y con pregón de Pepe Colubi, y culinos de premio en el concurso del domingo. Más adelante, ya a finales de agosto, la fiesta de la sidra natural llega a Gijón el 21 de agosto para quedarse hasta el 28 e intentar repetir récord de escanciado simultáneo de sidra. Veintiún añitos tiene esta fiesta para la que todavía habrá que esperar.
No sucede lo mismo con la Semana Negra, que en esta ocasión se adelanta al próximo viernes. Entonces se abrirá el recinto habilitado en el antiguo astillero de Naval Gijón a la literatura negra y fantástica, a la música, al mercadillo y a la feria. Este año, se une a la nómina de invitados Ana María Matute. Habrá exposiciones de fotoperiodismo, de cómic, y el graffitero Alejandro 'Mono' González pintará un mural en el recinto del festival. Hasta el 15 de julio el cóctel cultural y festivo se sirve con vistas al mar.
Coincidirá con la Semana Negra el concierto en Gijón de Estopa. Los hermanos Muñoz abandonan los grandes recintos para ponerse íntimos en el Jovellanos. Será el 12 de julio. Al día siguiente Los Panchos y seis días después, Serrat y Sabina, pero esta vez ya en el Pabellón de Deportes. De todo un poco y todo ello previo paso por taquilla, como sucederá también para quienes quieran ver a los puertorriqueños de Calle 13, que hace apenas un par de años dejaron caer su fiesta latina y hiphopera por el Teatro Jovellanos. Esta vez cambian de tablas y se instalan en la Laboral.
La música está siempre presente. También en Avilés, donde el Festival Intercéltico comienza el 16 de julio y se quedará hasta el 22. Habrá música en el Niemeyer y también en otros puntos de Avilés. Y cuando se levante el telón a orillas de la ría, se hará lo propio a la ribera del Piles, con una incorporación al panorama cultural veraniego, el Festival del Arco Atlántico, que se estrena en Gijón el 24 de julio y se prolongará hasta el 29 en distintos escenarios. Tejedor, Llan de Cubel y Paddy Keenan son algunas de las actuaciones previstas.
Cuando toda esa música haya sonado, habrán resonado alto y fuerte los ecos de dos de las grandes fiestas asturianas por excelencia. El día 16, lunes, el Carmen de Cangas del Narcea y su apabullante Descarga, y el lunes siguiente, el Carmín de la Pola que devora tortilla, empanada y sidra en loor de multitudes. Hay más fiestas grandes en julio, como la que se tributa a Santiago en Sama de Langreo o la del Pastor, donde las tradiciones autóctonas ganan hueco, en la vega de Enol. Solo cuatro días después, el último domingo de julio, otra tradición acapara flashes en forma de boda vaqueira en la braña de Aristébano.
Habrá más 'santiagos' y más 'carmenes' y más jiras y más romerías y más orquestas y más verbenas y habrá un día, el 28 de julio, en que Gijón mirará al cielo y no para ver fuegos artificiales, sino aviones. El festival aéreo tiene fecha reservada días antes de que llegue el Euroyeyé (el 2 de agosto) y de que Arriondas y Ribadesella se emborrachen de fiesta y deporte a partes iguales con el Descenso Internacional del Sella, a cuya orilla hay también cita electrónica con el Aquasella. Será el mismo día en que la Feria de Muestras abra sus puertas y la víspera del Día de Asturias en Gijón, con jira incluida al cerro de Santa Catalina.
Agosto empieza fuerte. Y sigue aún más con la Semana Grande y lo que eso supone. A saber, toros en El Bibio y conciertos multitudinarios en Poniente. El cartel incluye a José María Manzanares, Morante de la Puebla, Miguel Ángel Perera, Alejandro Talavante, Uceda Leal, El Fandi, Fandiño, David Mora, El Cid, Diego Silveti, Cayetano, Francisco Rivera y Manuel Díaz 'El Cordobés'. Para la noche: Kiko Veneno, Pee Wee Ellis Funky Assembly, OBK, Chenoa y Maldita Nerea. Y cuando arranque el día 15 con la medianoche, fuegos artificiales.
Aún quedarán entonces cartuchos que quemar. El sábado 18 de agosto es casi obligada la visita a la majada de Espineres para disfrutar la fiesta del Asturcón y unos días después (el 22) toca desplazarse a Luarca a cantarle a San Timoteo junto a su capilla en el campo de la fiesta. De allí, a Avilés, a festejar a San Agustín sin grandes conciertos y a los sones de las orquestas.
Luego quedará San Mateo en Oviedo para septiembre y antes un listado inmenso de celebraciones. El Xiringüelu, la Regalina, las fiestas de la Magdalena en Llanes, las formidables carrozas de San Félix de Valdesoto... Para no aburrirse.