Con el ánimo de «arrimar el hombro» y conscientes de que la falta de financiación y la merma de ingresos obliga más que nunca a «establecer prioridades», empresarios, sindicatos y Gobierno regional arrancaron ayer la negociación de la nueva concertación social. Un acuerdo que se articulará sobre tres ejes: la Agenda Asturiana por el Empleo, la dinamización empresarial e industrial, que tendrá como objetivo ayudar a las empresas a ser más competitivas, desde la logística, hasta la búsqueda de nuevos mercados mediante la internacionalización, y la preservación del estado del bienestar. El Gobierno y los agentes sociales pretenden que las medidas que se acuerden en el marco de la concertación ayuden estimular la actividad económica porque, según argumentó el consejero de Economía y Empleo, Graciano Torre, «no se trata de sacar petróleo, en este caso euros, de dónde no los hay, sino de aunar esfuerzos para que la situación económica mejore». Por eso, subrayó, se buscará lo inmediato, «lo que dé mejores resultados a las empresas y al empleo».
Tras una primera toma de contacto que se prolongó durante dos horas y media y en la que se acordaron las mesas que se encargarán de desarrollar los contenidos del acuerdo, se fijó la fecha en la que tendrán lugar las primeras reuniones. Serán la próxima semana, concretamente los días 17, 18 y 19, coincidiendo con la ronda de comparecencias de consejeros en la Junta General.
Aunque es difícil poner una fecha límite para que la negociación empiece a dar sus frutos lo que parece claro que es que los meses de julio y agosto serán intensos. El consejero adelantó que el límite lo marca la propia presentación de los presupuestos de 2013. Es decir, que la negociación para dotar de contenido a la nueva concertación social no deberá demorarse más allá del mes de septiembre, «porque en la lógica de todos está que las cuantías y las políticas que se pacten deben estar en los presupuestos», apostilló Torre.
Aunque será un acuerdo a tres años, 2013, 2014 y 2015, empresarios y sindicatos coincidieron en señalar la necesidad de que este mismo año se pueda concertar ya alguna medida. No hay que olvidar que el Ejecutivo autonómico está agilizando al máximo los plazos para remitir al Parlamento un proyecto de ley de crédito extraordinario por importe de 423 millones. Entre las medidas que se podrían poner en marcha este mismo año se encuentra, por ejemplo, la formación dual a la que aludió el secretario general de UGT Asturias, Justo Rodríguez Braga, al término del encuentro.
Patronal y sindicatos cuentan ya con un preacuerdo sobre el contenido que, a su juicio, debe tener la nueva concertación social y que iban a presentar al anterior Gobierno (de Foro Asturias) el mismo día (30 de enero) en que el expresidente, Francisco Álvarez-Cascos, decidió disolver la Junta y convocar elecciones anticipadas. Algo que, sin duda, contribuirá a dar agilidad a la negociación. Medidas que la próxima semana los agentes sociales deberán ir encajando en las tres mesas o ejes en que se dividirá la nueva concertación y en la que también tendrán cabida las infraestructuras. En este sentido, el líder de los empresarios se refirió a la colaboración-público privada para sacar adelante obras, idea lanzada desde el Gobierno regional y que, «aunque no es rechazable, se hace bastante difícil por las dificultades que tienen las empresas para obtener financiación».
En la primera reunión participaron, además del presidente del Principado, Javier Fernández, la titular de Hacienda y Sector Público, Dolores Carcedo, el consejero de Economía y Empleo, el presidente y el secretario general de la Federación Asturiana de Empresarios, Severino García Vigón y Alberto González, respectivamente, y los secretarios generales de UGT y CC OO, Justo Rodríguez Braga y Antonio Pino.
Para Torre, «lo importante es aunar esfuerzos que conduzcan a mejorar la situación socioeconómica asturiana lo antes posible y a sabiendas de que esto no es un reparto de dinero porque no se puede arrancar más dinero de donde no hay». Por su parte, empresarios y sindicatos aprovecharon su comparecencia ante los medios para poner en valor la importancia del diálogo social y el papel que ellos quieren jugar en esta crisis, lanzando una llamada al conjunto de la sociedad de que son capaces de llegar a acuerdos. «Es importante que todos expresemos nuestra voluntad de contribuir y aportar ideas de cara a la salida de la crisis sin ser un Parlamento bis en un contexto de caída de recursos en el que buscaremos medidas eficaces a corto y medio plazo», apuntó Pino.
En la misma línea, el líder de UGT remarcó que «estamos dispuestos a priorizar y trasladar a la sociedad que somos capaces de ponernos de acuerdo con gobiernos que están en minoría». Braga no obvió el «handicap» de que esta semana el Gobierno de Mariano Rajoy podría plantear nuevos recortes que harán aún más difícil el acuerdo.