Samuel Sánchez no soporta estar quieto. Además de dejarle fuera de su gran objetivo de la temporada, la caída en la octava etapa del Tour de Francia le ha dejado momentáneamente inútil. La fractura en el tercer metacarpiano de la mano derecha le dificulta enormemente tareas cotidianas como comer o darse una ducha y el dolor causado por la rotura en la espina de la escápula izquierda apenas le deja salir de casa. Pero Samu es un luchador nato. Lo único que tiene el en mente es iniciar su recuperación cuanto antes para poder cumplir su segundo objetiva de la temporada: estar en Londres para revalidar su título de campeón olímpico que logró hace cuatro años en Pekín. Es una tarea complicada. Su recuperación será una contrarreloj de 17 días. «No voy a decir el porcentaje de posibilidades que tengo de estar en Londres, porque no quiero hacerme ilusiones. Hay que esperar y respetar los plazos que te va marcando el propio cuerpo», afirma el ovetense desde su domicilio.
Pero Samuel mantiene viva la esperanza. Tiene motivos para ello. El principal, que las pruebas determinaron que no necesitará intervención quirúrgica. «No pasar por el quirófano siempre te da tranquilidad», asegura el ovetense, que espera que le retiren la escayola de la mano derecha a finales de esta semana. En esa fecha se evaluará el estado y la movilidad de la mano y le fabricarán un guante especial para que pueda volver a subirse a la bicicleta para entrenar por carretera, en caso de que todo vaya bien.
Antes -«cuando se me quiten los dolores de la espalda, lo antes que pueda», explica- el ciclista del Euskaltel empezará con el rodillo para no acostumbrar las piernas al descanso. Hasta entonces, deberá esperar a que «vaya deshinchando todo, porque hay mucho edema por la caída». Aunque en el día a día se verá la evolución de las lesiones, Samu cree que «hay que esperar, como mínimo, una semana más para ver cómo van soldando los huesos».
El campeón olímpico explica que el seleccionador, José Luis de Santos, le «mandó un mensaje de ánimo». También se mantiene en contacto con los médicos de la selección nacional y cree que el hecho de haber competido algo más de una semana en el Tour le ayudaría a no perder la forma si logra superar con éxito este periodo de recuperación: «Tengo el ritmo de competición en las piernas, estoy bien de peso y la forma es buena. En dos o tres días podría volver a recuperar el ritmo haciendo buenos entrenamientos».
El Mundial, siguiente meta
Al margen de los Juegos, el Mundial será el próximo objetivo del asturiano, por delante de la Vuelta a España. Respecto al Tour que ha tenido que dejar, Samuel lo verá por la televisión «si coincide, porque siempre es duro» y cree que «Sky es el gran dominador y ganará uno de ellos». El asturiano se inclina por Froome antes que Wiggins, porque «está más fresco».