Asturias cuenta ya con un plan económico-financiero de reequilibrio de sus cuentas oficialmente en vigor. El Consejo de Política Fiscal y Financiera consideró en su reunión de ayer de forma unánime «idóneo» el documento elaborado por el Gobierno regional, que incluye medidas que supondrán un recorte de 498 millones de euros y que plantean, entre otras cosas, subidas de impuestos y ajustes en el empleo público que obligarán a prescindir de un millar de interinos. En el mismo cónclave la consejera de Hacienda, Dolores Carcedo, se posicionó en contra de los nuevos objetivos de déficit impuestos a las autonomías para 2013 y 2014, «muy restrictivos» e inferiores a los inicialmente previstos. Carcedo afeó al Ejecutivo central que no trasladase a las comunidades la flexibilización de esos límites que la UE sí ha concedido a España.
Al final, el plan de ajuste se quedó en esos 498 millones previstos por el Principado frente a los 616 millones defendidos inicialmente por el Ministerio de Hacienda. «El documento se ha considerado idóneo una vez introducidos los cambios solicitados durante la negociación bilateral», explicó el titular del departamento, Cristóbal Montoro. A grandes rasgos, el texto detalla las medidas anunciadas a finales de junio por el presidente, Javier Fernández: subida del IRPF a las rentas altas, del impuesto de Patrimonio y del 'céntimo sanitario'; reordenación del sector público prescindiendo, entre otros entes, de Sedes y el Instituto de Estadística; reducción de la contratación de interinos, en torno a un millar menos; y reprogramación de la inversión hasta quedarse en 426 millones.
Alivio
«Hablar de recortes no parece compatible con la satisfacción», admitió Carcedo al término de la cita, «pero sí hay una cierta sensación de alivio al alejarnos de la amenaza de intervención». Según la consejera, ese fantasma se disipa ahora. «Siempre es mejor decidir desde Asturias sobre el destino de Asturias, por muy estrecho que sea el margen, que dejar que otros decidan sobre nosotros», opinó.
Entiende el Gobierno que el plan aprobado ayer garantiza el cumplimiento del tope de déficit del 1,5% para este año, «minora» los efectos de los recortes sobre el Estado de Bienestar y permite «repartir de forma más justa y equilibrada» los esfuerzos a afrontar.
Cree el Principado, pues, que con estos 498 millones cerrará el año dentro del 1,5% de déficit. Pero habrá que ver qué sucede en adelante, puesto que el Ministerio de Hacienda impuso ayer a las autonomías una nueva vuelta de tuerca en los ajustes bajando los límites determinados inicialmente para 2013 y 2014 (1,1% del PIB y 1% respectivamente) a porcentajes notablemente más severos. En concreto, del 0,7% para el próximo ejercicio y del 0,1% el siguiente.
Asturias votó en contra de ese endurecimiento y lo hizo no tanto rechazando los objetivos en sí como el hecho de que el Gobierno central no comparta con las comunidades la flexibilización del déficit concedida a España por la UE. «Cabría esperar lo mismo para las autonomías», reflexionó Carcedo, «pero en cambio nos fuerzan a acelerar la reducción» de los números rojos.
Defendió en este punto la titular de Hacienda la solvencia financiera de Asturias, «que debe tenerse en cuenta», y alertó de la situación a que el Ejecutivo central está empujando a las autonomías. «Se está ejerciendo demasiada presión sobre las comunidades», adujo, «que son las que prestan servicios esenciales a los ciudadanos».
Zanjado el Consejo de Política Fiscal, queda trabajo por delante. «Ahora viene lo más duro, aplicar las medidas», asumió Carcedo. Su desarrollo será vigilado mensual y trimestralmente. Eso, y tener listo para final de mes un escenario económico bianual adaptado a los nuevos objetivos de déficit, teniendo en cuenta que el recién aprobado plan de ajuste se había guiado por los anteriores, ahora derogados e inútiles en la práctica.