A media tarde de ayer en la red social twitter, era 'trending topic' (lo más comentado del momento) la etiqueta #graciasfuncionarios. Los internautas dejaban mensajes en los que agradecían a los empleados públicos su labor enseñando, luchando contra el fuego o combatiendo el fraude fiscal. Por unas horas y en internet, nadie recurrió al tópico de 'vagos'.
Al Ayuntamiento, más o menos aplicados en su trabajo, le quedan tras 20 años de gobierno del PP unos 700 funcionarios, que sumados al personal laboral dan una plantilla de 850 trabajadores, en la que ahora el nuevo alcalde trata de poner orden. El Ayuntamiento pagará 205.000 euros a una asesoría externa para que haga un «análisis de la situación actual», desarrolle una valoración de los puestos de trabajo, elabore «un plan para la ordenación de los recursos humanos y confeccione una Relación de Puestos de Trabajo».
Popularmente conocida como 'rpt', no es sino la clasificación de los puestos de trabajo y la fijación de plantillas y complementos retributivos de los funcionarios. Contar funcionarios puede parecer sencillo, pero la tarea será ingente y requerirá mucha cautela para negociar con los sindicatos.
«Está todo manga por hombro», resume un trabajador. Gabino de Lorenzo aplicó al Consistorio las recetas que aprendió en su etapa como ingeniero en la siderurgia, donde -como suele presumir el exalcalde- redujo el absentismo y la conflictividad con gestos de 'paisano' y complicidades con los trabajadores.
El ahora Delegado del Gobierno resumió su visión en la celebración de Santa Rita de Casia: «La plantilla (municipal) tiene que estar bien dimensionada, tiene que ser compacta, y estar bien pagada». Durante sus mandatos se amortizaron más de una cuarta parte los puestos de trabajo, pero los gastos de personal, empujados por un convenio generoso, no han dejado de subir hasta los recortes decretados por este y el anterior Gobierno.
Convenio y reclasificaciones
El convenio es generoso en retribuciones y derechos. A cambio, por ejemplo, permite al equipo de gobierno designar a dedo todos los puestos por encima del nivel 23, aunque una reciente sentencia ganada por CC OO pone en peligro este 'privilegio'. Era más generoso que es: en 2010, el equipo de gobierno dejó sin efecto los artículos 25 y 26. Suspendió la cláusula por la que la plantilla se beneficiaba de un 1,5% de aumento lineal sobre lo fijado en los Presupuestos Generales del Estado y, también, la cláusula de revisión salarial.
Entre medias, aprobó una modificación de la RPT con subidas de sueldo para solo 28 de los 850 trabajadores municipales, todos jefes de servicio o responsables de área, que sumaba un desembolso de algo más de 167.000 euros anuales. Es la última modificación hecha; es un ejemplo de cómo ha funcionado la política de personal. Otro, es que el Ayuntamiento cuenta con 35 funcionarios por encima del nivel 28. Gijón tiene la quinta parte, solo 7 con una plantilla de casi 1.200 funcionarios por los 700 de Oviedo.
«El plan de reordenación de recursos humanos» que ha encargado el Ayuntamiento poco podrá hacer por ahí, porque los complementos de destino consolidan. Tal vez, recomendaciones para el futuro. Tal vez, limitar los específicos, que perciben algunos trabajadores por decisión del equipo de gobierno en reconocimiento por 'responsabilidad', 'dificultad técnica', 'dedicación', 'incompatibilidad' o peligrosidad del puesto.
Y ahí, en el Ayuntamiento hay grandes diferencias difícilmente explicables con un criterio racional. Un encargado de Instalaciones Culturales, del grupo C y nivel 18, se le aplica un complemento específico de 1.797 euros al mes por «responsabilidad y dedicación». A los coordinadores de los programas de empleo, antes agentes de desarrollo local, del grupo A (titulados superiores), se les asigna un nivel 24 y de complemento específico sólo 1.332 euros por «responsabilidad, dedicación y dificultad técnica». La cuantía de los complementos la fija el equipo de gobierno.
La nueva RPT, además, deberá incluir la reclasificación que persigue Bomberos desde hace años y que el alcalde se ha comprometido a impulsar el próximo año. La empresa dispondrá de 10 meses de plazo para entregar su propuesta.
Sindicatos
Meses para negociar con los sindicatos, que llevan años reclamando actualizar la RPT, para que responda a las necesidades reales del Ayuntamiento. Si hay dos oficinas de Turismo, ¿debe haber en la plantilla informadores turísticos que las atiendan? No los hay, ni hasta este verano un contrato de servicios, mientras que en la actual relación figuran categorías a extinguir como ayudante de matadero, de aguas o conductores.
La negociación será larga y no depende sólo de lo que se decida en el Ayuntamiento. Todo está en el aire. El Gobierno habla de equiparar los salarios de los empleados de los distintos niveles de la Administración, y todos sospechan que no va a ser por arriba. Tampoco está claro el futuro de los planes de empleo, ni garantías de que continúen más allá de noviembre. De hecho, el Ayuntamiento abrió el año pasado un servicio de orientación para buscar trabajo en Vallobín. A principios de año, sin que la escalada del paro hubiese dado signos de desfallecer, lo cerró. El contrato subvencionado por el Principado de la trabajadora había concluido y no había relevo. Otros servicios podrían verse en las mismas.