El sábado pasado el Gobierno de la nación le cambió las reglas de juego a tiendas y comercios. Si hasta ahora las rebajas estaban acotadas a dos periodos al año, ahora «podrán tener lugar en los periodos estacionales de mayor interés comercial según el criterio de cada comerciante», establece el Decreto Ley publicado entonces. Las comunidades autónomas deben además abrir la mano en cuestión de horarios, permitiendo que las tiendas abran más de 90 horas a la semana y al menos diez domingos y festivos al año.
La reforma perjudica al comercio minorista dadas sus dificultades para sostener una guerra de precios y trabajar más horas, coinciden sindicatos y consumidores. En último extremo, la norma procuraría a las grandes superficies «una situación de monopolio que a medio plazo supondría una subida de precios». Así lo entiende Dacio Alonso, presidente de la Unión de Consumidores de España (UCE), quien recordó que «las liberalizaciones llevadas a cabo en España siempre han ido en contra de la competencia y de la libertad de elegir del consumidor, como hemos visto en la telefonía, controlada por tres operadores».
Alonso teme que la norma sirva para «legalizar el fraude en las rebajas» y estimule la fabricación de prendas de bajo coste hechas para su venta a saldo, «un mercado que controlan las grandes superficies».
El Decreto Ley «transfiere a las grandes superficies la cuota de mercado que tiene ahora el pequeño comercio», asegura el de la UCE. A su juicio las grandes superficies venían efectuando inversiones no recompensadas con un liderazgo del sector. En Asturias «tienen una cuota de mercado de sólo un 20%» cifró, razón por la cual el sector vendría demandando una mayor libertad de horarios desde hace años.
«El Gobierno está utilizando la crisis como coartada perfecta; cuanto más grave es la situación, mejor le viene para cambiar la realidad imponiendo criterios ideológicos. Aquí se legisla en perjuicio de la mayoría», afeó ayer Dacio Alonso en una rueda de prensa. Según los sondeos de la UCE, los asturianos muestran un grado de satisfacción ante el comercio de proximidad de 7,8 puntos, mientras las grandes superficies no pasan del 6,5.
La UCE instó al Gobierno regional a que combata el Decreto Ley mediante un recurso de inconstitucionalidad «por invadir competencias autonómicas».
La norma, que el Congreso convalidó esta semana como Decreto Ley, «no sólo no va a crear empleo sino que va a condenar a la desaparición al pequeño y al mediano comercio con las consecuencias negativas que va a tener en la conciliación familiar y en la destrucción de empleo», aseveró ayer UGT en un comunicado.
La central prevé que la norma repercuta de forma «negativa en las condiciones laborales de los trabajadores, ya de por sí altamente precarias».
CC OO señala por su parte que el camino para activar la economía no pasa por ampliar los horarios tanto como por conceder créditos y estímulos económicos que incentiven el consumo. El sindicato interpreta el Decreto Ley como una muestra de «prepotencia y falta de diálogo al aprobar la liberalización de horarios» desoyendo a los agentes sociales.
La central está convencida de que por más horas que echen los comercios, esto no generará empleos dado que se atenderá al cliente con el mismo personal.