«Un descuido te puede costar la vida. Vaya una forma de morir». El polígono industrial de Mora Garay, en Tremañes, empezó la mañana entre la incredulidad y la tristeza: un trabajador había fallecido atrapado por su propio camión cuando trataba de evitar que el vehículo invadiese la carretera. Los hechos tuvieron lugar en torno a las 9.30 horas, en las instalaciones de Bodegas Rejo, en la calle de Marie Curie. Un empleado de Sidra Menéndez, Javier Argüelles Álvarez, de 39 años y que había sido padre recientemente, estaba terminando de descargar la mercancía.
«Iba a por las botellas vacías para subirlas al camión cuando un compañero que estaba por aquí le avisó de que se había empezado a mover», explicó a EL COMERCIO un testigo de los hechos. El trabajador, alarmado por las consecuencias de que su vehículo invadiese la carretera principal del polígono -por la mañana el tráfico es constante- trató por todos los medios de detenerlo. «En ese momento no lo piensas, no te das cuenta de que te estás jugando la vida», reflexionaron varias de las personas que presenciaron el suceso. Así, relataron que Javier «trató de alcanzar la puerta del conductor pasando por delante de la cabina, pero en ese momento el camión aumentó su velocidad y lo atrapó contra el muro que sostiene la valla de la entrada». Según fuentes policiales, el impacto fue fatal, y este trabajador falleció en el acto debido al peso del vehículo. Al lugar se trasladaron inmediatamente una UVI móvil y un médico forense, que no pudieron sino certificar su muerte.
Aunque la Policía ha abierto una investigación para esclarecer los hechos, todo apunta a un posible fallo del trabajador, quien pudo no haber echado el freno de mano o haber dejado el camión en punto muerto en un descuido. Al verse liberado de su carga, la cabina -que estaba en una zona con una ligera pendiente- podría haber arrastrado al resto del vehículo. La inercia completó el fatal desenlace. Fue necesaria una dotación de bomberos para retirar el camión y liberar así el cuerpo, que se encontraba totalmente atrapado entre el extremo de la valla de entrada al almacén de bebidas donde había descargado y el propio vehículo.
Esta tarde, en el tanatorio
El fallecido, Javier Argüelles Álvarez, de 39 años, deja un hijo nacido hace escasos meses y una compañera sentimental. A las seis de la tarde de hoy tendrá lugar una celebración de la palabra en la capilla del tanatorio y posteriormente sus restos mortales serán incinerados. El funeral se oficiará el lunes, a las 18 horas, en la iglesia parroquial de Lavandera.
El último accidente mortal que tuvo lugar en Tremañes ocurrió en la empresa Agalsa hace menos de un año, en noviembre de 2011. Un operario, también de 39 años, fue aplastado por una carretilla mientras trabajaba en la planta de galvanizado.