Es su niña bonita. Desde que aterrizó en la Concejalía de Cultura, Carlos Rubiera no ha dejado de trabajar para la puesta en marcha del Festival del Arco Atlántico, que se inaugurará esta misma tarde con una gala en el Teatro Jovellanos (20.30 horas). Y es precisamente ese acto el que ha colocado a la gran apuesta cultural de Foro Asturias de nuevo en el punto de mira, en concreto por la interpretación de una pieza con letra compuesta por el propio concejal. Rubiera lamenta cualquier polémica y remarca que esta aportación no sólo es desinteresada, sino también casual.
-¿Coincide el programa del Arco Atlántico con lo que imaginaba cuando llegó al Ayuntamiento?
-Para ser la primera edición, supera nuestras previsiones. No sólo por la oferta, sino por la importancia que empieza a adquirir. Me llena de satisfacción que Helder Ferreira, responsable de coordinar los contactos para que Portugal fuese el primer país invitado, haya dicho durante la presentación de las actividades relacionadas con su país que el festival tiene 'todas las condiciones para ser el más importantes del Norte de la Península'. Eso da idea de que este festival es un acierto y está logrando ya desde el principio lo que soñábamos cuando empezamos a trabajar en él, que sea el gran punto de encuentro del Noroeste peninsular con los países del Arco Atlántico Europeo.
-¿Echa algo en falta en el diseño de esta primera edición?
-No. Y menos con las limitaciones presupuestarias y de tiempo que hemos tenido. Evidentemente ya tenemos en la cabeza otras posibles líneas de trabajo que se podrían abrir el año que viene. Por ejemplo, este año no pudimos hacer nada relacionado con las artesanías, lo que podríamos llamar la 'creación con raíces'. Pero nos están llegando ya ofrecimientos. Uno, que podría concretarse para la próxima edición, permitiría organizar una gran exposición y tal vez un ciclo de conferencias sobre la arquitectura tradicional de los países atlánticos. Pero ahora lo que toca es estar todos los días en la calle para asegurarnos de que salga todo bien. Y al final del festival sentarnos y valorar los resultados, ver qué funcionó y si hay algo que no funcionó.
-¿Qué impacto esperan que tenga el festival en la ciudad?
-Creo que ya lo está teniendo. La ciudadanía pensaba que iba a ser un evento musical, pero ya han podido conocer que hablamos de un gran festival con una proyección futura internacional muy importante y que, si se consolida, a corto plazo va a ser muy importante tanto desde el punto de vista cultural como desde el de los intercambios económicos y comerciales de Asturias con los países del Arco Atlántico.
«Es una polémica artificial»
-Desde el principio se han encontrado obstáculos. Primero desde el punto de vista presupuestario...
-El Partido Popular al principio no había visto la propuesta en toda su dimensión. Pero después apoyaron el presupuesto y, gracias a su apoyo, se puede realizar el festival. Y creo que la oposición de izquierdas votó en contra porque les asustaba que el equipo de gobierno pudiera sacar adelante un gran acontecimiento que no habían diseñado ellos.
-Ahora la polémica se centra en el hecho de que usted firma como coautor una obra musical que se estrenará en el marco de la gala inaugural del festival.
-Casi tendría que agradecer esta polémica, en la medida que creo que va a ayudar a llenar el teatro. Pero creo que es una polémica artificial y absolutamente política.
-¿Cómo ha sido el proceso para la composición de esta pieza?
-Es normal que quien encarga una obra, en este caso musical, se siente con el autor para comentarle cuál es su intención, qué pretende que refleje la pieza. El compositor Juan Carlos Casimiro y yo nos conocemos desde hace tiempo como artistas y una tarde me reuní con él para comentarle que, como es habitual en este tipo de acontecimientos, nos gustaría tener una obra de estreno para la gala de inauguración. Hablamos de cuál era el espíritu del festival y de que en la obra debería ser prioritaria la temática marinera. En un momento determinado, salió a relucir un boceto, una cancioncilla que yo tenía compuesta y que había hecho a propósito de la puesta en marcha de la autopista del mar. Casimiro leyó la letra y empezamos a hablar de que podía ser un punto de partida. Todo fue así de sencillo. En ningún momento le dije 'aquí tienes esta letra, ponle música'.
-Entenderá que al menos sí resulta extraña esta situación...
-Yo no veo que tenga nada extraño. Hice algo parecido con el diseñador del logotipo. Estuve varias horas en su estudio, corrigiendo entre ambos la imagen. Si yo hubiera sido diseñador gráfico, posiblemente le hubiese pasado ya un boceto realizado. Pero no lo soy. Sí soy compositor de canciones y sé cómo se hace una canción. Con lo cual no es extraño que le pase una letra al compositor.
-¿Obtendrá algún beneficio por la obra, en concreto a través de los derechos de autor?
-No, ninguno. Ya he remitido una carta a la Sociedad General de Autores (SGAE) renunciando a los derechos económicos que pueda generar la composición durante el tiempo que yo sea concejal. Si por imperativo legal no fuera posible renunciar a ellos, les pido que las cantidades correspondientes se donen a la Cocina Económica. En cualquier caso, hablamos de cantidades ínfimas. Por ejemplo, si en el Teatro Jovellanos se vendieran para la gala 500 entradas a diez euros, la recaudación para autores serían 500 euros. Pero esa cantidad debe repartirse entre todas las obras que generan derechos durante el acto. La obertura sólo dura 13 minutos y 22 segundos, en una gala donde también generan derechos un vídeo realizado por el colectivo Interferencias, de unos cinco minutos, y un concierto de 60 minutos de la Orquesta Céltica Asturiana. A la obertura sólo le correspondería entonces la quinta parte de los derechos, que además deberíamos repartirnos entre José Luis Casimiro y yo. ¿Alguien piensa en serio que este concejal puede hacer esta aportación al festival pensando en lo que va a cobrar de autores, que no pasaría de 50 euros? Es ridículo.
-¿Cabe la posibilidad de que la obra genere más derechos en el futuro, por ejemplo si se edita un disco con ella?
-No hay ninguna intención de explotarla comercialmente. Se interpretará en la gala de inauguración como un estreno mundial y sabe Dios si se volverá a tocar alguna vez. Igual cuando se muera este concejal alguien dice 'vamos a escuchar otra vez eso que se estrenó en la primera edición del festival'.
-El PP le ha pedido explicaciones en el consejo de administración del Teatro Jovellanos.
-Les he dado las explicaciones oportunas. Pero creo que le han hecho el juego a Carmen Veiga de una manera un tanto ingenua. Pero esto ya no irá más allá.
-Ellos creen que estas cosas deberían encargarse a través de concursos...
-Ahí el PP no está acertando. La inmensa mayoría de las esculturas urbanas de la ciudad fueron encargos que se hicieron directamente a los artistas, no por concurso de ideas. Se encargaba a un autor determinado una obra para un espacio determinado. Pues del mismo modo, y más teniendo en cuenta la premura con la que trabajábamos, desde el Teatro Jovellanos se encargó la obra a un determinado compositor que daba el perfil de solvencia artística. Y además con unos costes casi simbólicos.