Santiago Rodríguez Vega asumió la presidencia de la Autoridad Portuaria el pasado mes de junio. En este tiempo ha tomado contacto con un puerto que conocía desde otro punto de vista, como alcalde de la ciudad. Rodríguez Vega se muestra preocupado por el futuro de las empresas de la comarca, consciente además de que son pieza clave para el puerto y por eso muestra su disposición a 'mimarlas'. Además, cree fundamental resolver los accesos tanto a los muelles de la margen derecha como de la izquierda, así como ordenar lo relacionado con actividades de recreo en el puerto.
-¿Qué puerto se ha encontrado?
-Un puerto en buena situación desde el punto de vista económico, dentro del sistema de Puertos del Estado. Para su dimensión, tiene un volumen de tráficos importante y unos beneficios envidiables. Cerramos 2011 con tres millones de euros de beneficios y una cifra de negocio de 14,5 millones, moviendo en torno a los cinco millones de toneladas cuando el récord reciente está en los seis millones de 2006.
-¿Qué posibilidades tiene de crecer el puerto de Avilés?
-Nuestro puerto tiene unas limitaciones físicas que son que no pueden entrar barcos de más de 80.000 toneladas ni de más de 230 metros de eslora. Pero está claro que nuestro condicionante para el crecimiento es la industria del entorno, porque nosotros no tenemos líneas regulares comerciales. Por eso, nuestra primera obligación es cuidar a nuestras empresas y hacer que los costes portuarios no sean un inconveniente para su desarrollo. Por eso he comenzado ha mantener reuniones con las empresas que operan en el puerto para conocer sus inquietudes y establecer en qué podemos incidir para mejorar.
-Habla de que los costes portuarios no sean un problema para las empresas, pero las tarifas no son una decisión que pueda establecer el puerto, sino que lo hace el Ministerio de Fomento.
-Cierto. Pero nosotros lo que tenemos que tratar es de hacer bien las cosas, ser eficaces y también eficientes para que no se trasladen a las tarifas los costes de nuestra ineficiencia.
-En este contexto de crisis económica, ¿qué perspectivas tiene el puerto avilesino?
-El plan de empresa de este año prevé mantener los mismos niveles del pasado, con una facturación ligeramente superior, 15 millones, y un movimiento de 4,9 millones de toneladas. Y para el próximo ejercicio, prevemos subir otra vez a las cinco millones de toneladas.
-¿Por qué razón?
-Nosotros elaboramos un plan de empresa tras reunirnos con los consignatarios y ellos ven razonable esta cifra. Nuestros números son coherentes con la actividad económica y con la de nuestras empresas.
-Con una actividad más o menos similar a la de los últimos años, ¿es necesario un muelle en la margen derecha como el que se está construyendo?
-Hace años teníamos la misma actividad y se fueron construyendo también otros muelles en San Juan y Raíces. El objetivo es una mayor funcionalidad y seguimos además la línea de otras ciudades portuarias, en las que se está trasladando la actividad fuera de la zona urbana. Los muelles de la margen derecha nos dan una gran funcionalidad para la salida de grandes piezas y tal vez en el futuro de graneles, porque nuestra ambición es ampliar los terrenos de uso portuario en la zona de las canteras, un convenio que ya se firmó siendo yo alcalde. Desde un planteamiento prudente, hay que seguir haciendo inversiones al ritmo que permita la economía.
-El problema de la margen derecha son las comunicaciones, como casi en la margen izquierda.
-Tenemos que dedicar mucho tiempo a resolver el barullo montado en torno a las comunicaciones del puerto para tratar de deshacer el nudo que se ha ido tejiendo. Tenemos que desbloquear el acceso a la margen derecha y también a la izquierda desde la autopista.
-Para la Ronda Norte, ¿el túnel bajo la ría o la alternativa por San Cristóbal?
-Ha habido muchos dibujos y propuestas y lo que tenemos en mucho lío. Hay que buscar una solución viable, con un coste que sea consecuente con la actividad portuaria. El Ministerio de Fomento, que tiene el compromiso de financiar la obra, está claro que no va a financiar cualquier cosa para un puerto que mueve entre cinco y seis millones de toneladas al año.
-Se refiere al túnel bajo la ría que se planteó en los últimos meses.
-El Gobierno de Foro ha buscado deliberadamente atar más el nudo y no hacer nada con la excusa de la busca de consensos. Tenemos que tratar de romper esta situación.
-Castrillón es el ayuntamiento que más peros ha puesto al desarrollo de este proyecto.
-Se ha hecho una apuesta por buscar una solución que no es viable desde el punto de vista económico. Seamos sensatos, no podemos exigir al Ministerio de Fomento que financie esa obra para un puerto de estas dimensiones, cuando existe una solución que funciona y que es más barata. En los próximos años tenemos que tratar de desbloquear esta situación.
-¿Y en la margen derecha?
-Tendremos que plantear una solución provisional hasta el momento en que se desarrollen todos los espacios portuarios, que ya contempla una nueva carretera de acceso. Mientras, habrá que mejorar el firme y tocar algún trazado de curvas para hacerla más funcional.
-A este espacio portuario también tiene que llegar el ferrocarril.
-En nuestro plan de inversiones para el año 2013 contemplamos comunicar estos muelles con la línea ferroviaria, además del dragado de la Curva de Pachico, la segunda fase del espigón de entrada a la ría y la regeneración de Salinas, además de concluir los muelles en construcción en la margen derecha. En total 13 millones de euros.
-Su antecesor en el cargo aseguró que la tercera fase de ampliación del puerto en la margen derecha no era necesaria.
-El puerto no tiene porqué renunciar a este proyecto, pero su financiación no es fácil. De momento quedará en suspenso, pero no significa que se renuncie a completar este proyecto tal y como estaba previsto. Desde el punto de vista del funcionamiento del puerto en este momento es más importante invertir en las conexiones ferroviarias y en mejorar el acceso por carretera.
-Entonces, entiendo que el puerto tiene capacidad suficiente con las instalaciones actuales para estos tráficos.
-Ahora mismo no hay presión de mayores espacios, quizá el almacenamiento, pero parece que las concesiones están satisfaciendo bien la demanda. Tenemos un puerto muy flexible que se adapta bien a las necesidades de los clientes, sin una estructura pesada y mantenerlo así es fundamental.
-Parece que el techo del puerto está situado un poco por encima de las cinco millones de toneladas de mercancía movida. ¿Hay posibilidad de encontrar nuevos mercados?
-Nadie tiene una varita mágica para ello. Esa es la pregunta que realizo a todos los que están implicados en el movimiento portuario, pero no hay respuesta. Quizá podamos conseguir algo más de carbón, pero lo importante es cuidar a nuestras empresas. Nos preocupa que la industria vaya bien, nos preocupa la tarifa eléctrica y reclamamos que el Gobierno llegue a un acuerdo porque sino sería una desgracia para el puerto, Avilés y Asturias. Si la industria de nuestra comarca funciona, el puerto tiene más tráficos.
-Planteaba también el anterior presidente del puerto que Avilés debería abandonar la ZALIA.
-No se adoptó ninguna decisión de ese tipo en el consejo de administración. A mí me parece de interés estar en una plataforma como esta, otra cuestión es si en el futuro la ZALIA quiere ir a una ampliación de capital y nosotros no podemos asumirla, pero como estrategia de futuro nos interesa. A los que dicen que sólo beneficia a Gijón hay que decirles que más les beneficiará si sólo está Gijón en ella, si nosotros no estamos. Saliendo de la ZALIA no conseguimos nada, más bien al contrario. Lo que sí tenemos que analizar es nuestra salida de la sociedad Ventastur, que no genera actividad para el puerto de Avilés.
-Volviendo a los proyectos que se iniciaron con Raimundo Abando al frente del puerto, ¿cual es su opinión sobre las cafeterías previstas?
-Pienso que en vez de ir colocando locales de hostelería por el paseo, tenemos que dedicar tiempo a pensar lo que queremos hacer con respecto a los barcos de recreo o los cruceros. No sería bueno que colocásemos una cafetería en un espacio y que luego nos condicionase el futuro. Tenemos que hacer un análisis minucioso de los pasos a dar en cuanto a la atención de este tipo de actividad más de recreo y luego ir dando los pasos serenamente, sin improvisaciones. Está bien que haya iniciativa privada
-¿Qué me dice del proyecto para convertir en un restaurante el faro de San Juan?
-Hay un concurso de proyectos y está pendiente de adjudicar el ganador. La única duda que tengo es si hay inversores que estén dispuestos a hacer esta apuesta. Si los hay, no hay problema de llevar adelante la concesión, pero el puerto, con las necesidades que tiene, no se va a encargar de realizar las obras en el faro, las tendrá que asumir la empresa concesionaria.
-Hablando de nuevas actividades portuarias, ¿qué previsiones existen sobre los cruceros?
-Tener cruceros atracados en Avilés es algo que hace años parecía imposible. Reconozco que siendo yo alcalde, cuando Manuel Ponga me lo dijo yo fui de los escépticos. Hablando de actividad portuaria, los cruceros dan pérdidas, pero nos sitúan entre los puertos que son una referencia positiva por tener este tipo de actividad y eso siempre es bueno. Además de ser claramente positivo para la ciudad. Este año tendremos todavía dos más y en los próximos habrá más. Igual tenemos que plantearnos crear algún tipo de estructura, no muy costosa, que permita la recepción de los cruceristas en lugar de montar una carpa cada vez que llega un crucero.
-Hablar con el presidente de la Autoridad Portuaria de Avilés y no referirse a la sombra que siempre pesa sobre la fusión con Gijón sería pecado.
-Nadie se plantea eso en este momento, para el puerto de Avilés, además, no sería un buen negocio. De cara a los próximos años lo que sí está empezando a sonar es la privatización de los puertos. Habrá que ver cómo avanzan las cosas.