«La capacidad la marca el río». La frase, apuntada cada año por los organizadores del Descenso Internacional del Sella, refleja el poder de atracción que tiene esta competición que, en su septuagesimosexta edición, se disputará el día 4 de agosto. Como siempre, en sábado.
Además de la más internacional de las competiciones asturianas, el Descenso entre Arriondas y Ribadesella sigue unas pautas que cada año hacen que todos -participantes y aficionados- sepan lo que hay que hacer en cada momento. Y eso que este año el Sella estrena directiva. La que encabeza José Antonio Modino, árbitro internacional de piragüismo que aceptó tomar las riendas del comité organizador a finales de 2011.
Este organismo se quedó huérfano tras el fallecimiento del que había sido su cabeza visible durante décadas, Emilio Llamedo, a una semana de la competición. El año pasado lo sustituyó su vicepresidente, Carlos Tejo. Después, se abrió un complicado proceso de transición en busca de alguien que se decidiera a asumir una competición que reúne a unos 300.000 espectadores, selleros, entre Arriondas y Ribadesella.
Entre 900 y 1.000 palistas volverán el primer sábado del mes de agosto a palear en las aguas de este río de la comarca oriental del Principado en busca del triunfo en la villa riosellana. No está cerrada aún la relación de países que estarán representados, aunque sí se sabe que Suecia, que el año pasado no participó, competirá en esta ocasión.
Tres parejas centrarán de manera especial la atención en este Descenso. Aunque aún no se han hecho oficiales los nombres de los palistas que buscarán la gloria bajo el puente de Ribadesella, salvo sorpresa de última hora, tres dúos son los más claros aspirantes. El riosellano Walter Bouzán y el gallego Álvaro Fernández Fiuza, los ganadores de las dos últimas ediciones, defenderán su corona. Son una pareja sólida y consolidada, que sabe imprimir un ritmo preciso. Los dos palistas, del Feve-Oviedo Kayak, conquistaron la medalla de oro en la Copa del Mundo de maratón de este año, disputada en las aguas de Copenhague.
No podrán permitirse Bouzán y Fiuza el más mínimo error. Enfrente, tendrán una dura competencia. El cántabro Julio Martínez ha ganado once veces el Descenso del Sella. Y con diferentes compañeros. En esta ocasión, vuelve a competir con el parragués Javier Hernanz, que se quedó a las puertas de acudir a los Juegos Olímpicos, como compañero de piragua. Ambos tratarán de recuperar el cetro en manos ahora de la pareja asturgalaica. Juntos lo ganaron en 2008.
Al año siguiente, Martínez lograba su undécima corona con Miguel Fernández Castañón. Fue en esa edición, en 2009, cuando fijaron el récord de la prueba, aún vigente. Sólo necesitaron una hora, un minuto y 14 segundos para recorrer la veintena de kilómetros por los que discurre el Sella desde el puente de Arriondas -que ahora lleva el nombre del fallecido Emilio Llamedo, quien fuera presidente del Comité Organizador del Descenso Internacional de Sella- hasta Ribadesella.
La otra pareja que llega con ganas y con muchas opciones es la formada por el maliayo Manuel Busto y el parragués Milín Llamedo. Busto acumula seis entorchados en el Sella (cinco en K-1 y otro en K-2). Y Milín se tuvo que conformar el año pasado con el tercer cajón el podio, formando equipo con Iván Alonso Luge.
Ésta será una edición, además, marcada claramente por los Juegos que se disputan en Londres. La escasa representación de palistas españoles en la cita olímpica y el hecho de que ningún asturiano consiguiera la clasificación hacen que el Sella incremente aún más si cabe su atractivo para quienes se quedaron fuera de los Juegos.
Revilla, pregonero
En cualquier caso, los hasta mil palistas que tomarán la salida bajo el puente sobre el Sella, en la capital de Parres, volverán a escuchar las palabras que ideó Dioniosio de la Huerta previas al inicio de la competición. En esta ocasión, el pregonero del Sella será Miguel Ángel Revilla, quien fuera presidente de Cantabria y un apasionado del Descenso del Sella, prueba a la que procura asistir y en la que no duda en apoyar a su paisano Julio Martínez.
A mediodía, las piraguas pondrán rumbo a Ribadesella, como preludio del final de una fiesta que comenzó días atrás y que vivirá su momento final en el podio de los Vencedores, en la villa riosellana. El jueves previo al primer sábado de agosto será un día clave para el desarrollo de la competición, puesto que se celebrará el sorteo que determinará el orden de los puestos de salida.
Ese mismo día, el 2 de agosto, se procederá al izado de las banderas autonómicas, junto al podio en Ribadesella. Y la ceremonia de apertura se llevará a cabo al día siguiente, la víspera de la jornada de competición.
Arriondas se convertirá un año más en el escenario del izado de banderas de los países participantes, ceremonia en la que pueden participar los palistas españoles que lo deseen, además de efectuarse el hermanamiento del Sella con el Nalón.