«Rendimos hoy (por ayer) homenaje a una de las figuras más sobresalientes del mundo marítimo español de la segunda mitad del siglo XX». Así resumió ayer Ramón Alvargonzález, presidente de la Fundación Alvargonzález, la vida de uno de los marinos más importantes de la ciudad. Juan Alvargonzález González de la Buelga recibió ayer, en el Centro de Servicios Universitarios de Avilés, un merecido tributo de la Universidad Itinerante del Mar (UIM) por una carrera calificada de excelente.
Corría el año 1936 cuando Juan Alvargonzález decidía alistarse como marinero voluntario en la Marina nacional, embarcando el 27 de octubre de ese mismo año en el bacaladero 'Galerna', propiedad de Pesquerías y Secaderos de Bacalao de España. Tan solo dos años antes, Alvargonzález se graduaba como bachiller en el Instituto Jovellanos -donde tuvo como profesor al poeta Gerardo Diego-, paso previo a su entrada, ya en Madrid, en la academia Bastarreche. Quería ingresar en la Escuela Naval Militar, una tradición familiar que se remonta a finales del siglo XVIII. Pero estalló la guerra civil y, con ella, llegaron los cambios. Su periplo en el 'Galerna' fue «el perejil de todas las salsas». «Durante la campaña del Cantábrico, este buque se encontraba en todas partes», indicó Ramón Alvargonzález, recordando las palabras del vicealmirante británico Sir Peter Gretton. A bordo de esta nave estuvo siete meses, yendo a continuación a parar al submarino 'General Mola'. Tras dos años de campaña, en los que superó una enfermedad pulmonar derivada de su prolongada estancia en el sumergible, ingresó en la Escuela Naval Militar de San Fernando. Solo tenía 20 años y ya había sido distinguido con la Cruz de Plata del Mérito Blanco, con distintivo blanco; la Cruz Roja del Mérito Militar y una Cruz de Guerra. Tras diferentes despachos y destinos, como en el del minador 'Júpiter', los problemas de salud le obligan a pedir la baja a comienzos de 1950. Cinco años después, después de trabajar para la consignataria de su padre, Romualdo Alvargonzález, crea la empresa naviera Alvargonzález S. A. Su éxito al frente de este empresa le llevó a formar parte de los consejos de administración del Banco Herrero y de Hidroeléctrica del Cantábrico. Fue también miembro del Instituto Social de la Marina, del Lloyd Register of Shipping, de la Cruz Roja del Mar y del Patronato del Museo Naval del Madrid.
«Es un ejemplo»
Los reconocimientos a Juan Alvargonzález llegaron después de las conferencias de Juan María Fontán Suanzes y de José Ramón García. Además del diploma que acredita a Alvargonzález como nostromo del 'Creoula', entregado por el vicerrector de Extensión Universitaria y Comunicación, Vicente Domínguez; la Federación Asturiana de Empresarios, a través de su secretario general, Alberto González, quiso destacar la figura del veterano naviero. «Es un verdadero ejemplo que ha hecho de la mar su pasión y su empresa», indicó, al tiempo que entregaba a Cecilia Alvargonzález -hija del marino- una placa. Ella, que iba en representación de su padre, transmitió el agradecimiento de su padre. La salve marinera cerró de manera emotiva el homenaje y el inicio de un nuevo curso de la UIM.