En la sede del grupo municipal de Foro ayer por la mañana no había nadie. Solo pasó un momento el concejal José Donate, que acudió como representante de su partido a la Mesa de Contratación. «No voy a hacer declaraciones», apuntó casi sin preguntarle por el comunicado que firmó y envió a la prensa junto a Cristina García-Pumarino, Andrés Llavona, Manuel Fernández Ruiz y Belén Arganza, en el que instaron a los órganos del partido a que «pongan en marcha en la mayor brevedad posible los mecanismos necesarios para esclarecer» lo que consideran un enfrentamiento personal entre el portavoz, Arturo González González de Mesa y el que hasta junio había sido tesorero y secretario Juan Pérez Zaldívar, y las posibles irregularidades en las cuentas del grupo.
Desde el partido regional tampoco aclararon ayer si intervendrá en esta nueva crisis que afecta a la agrupación local, aunque hasta ahora la premisa ha sido conceder autonomía a cada una de ellas para la toma de decisiones y puede que también para la solución de sus diferencias internas. El mes de agosto es el menos activo en la política local y es lógico pensar que los enfrentamientos que ahora salen a la luz pública, y los sacan los propios concejales, no afectarán al funcionamiento normal de partido local.
Cinco ediles deciden enviar un comunicado el mismo día que arranca agosto, cuando el portavoz acaba de irse de vacaciones. También su jefe de prensa. Y a partir de entonces optan por guardar silencio. No quieren decir absolutamente nada más que lo referido en el comunicado, en el que aparte de la reclamación al partido regional aclaran que Zaldívar «nunca manifestó ni mostró discrepancia alguna con el grupo». Sin embargo, recientemente ha sido apartado de sus competencias, una decisión ratificada por el resto de miembros. En ese caso seis.
Ahora quedan cinco por un lado y dos por otro sin aclarar públicamente cuáles son sus intenciones y la dimensión del conflicto al que se enfrenta el principal grupo de la oposición en el Ayuntamiento. Unas fisuras que salen a la luz pública apenas un mes y medio después de que González de Mesa asegurara en una entrevista publicada en EL COMERCIO el 17 de junio que no había grietas en Foro.
Entonces negó que alguno de los concejales del grupo estuvieran contemplando la posibilidad de pasarse al PP o al Grupo Mixto. Así comenzaron los rumores, con las miradas de unos sobre los otros. Después aumentaron y acabaron apartando a Zaldívar a quien previamente le habían solicitado la contabilidad sin que, por el momento, haya facilitado las cuentas, según detallaron los ediles en el comunicado.
Ayer ninguno quiso hacer declaraciones a este periódico. No cogieron el teléfono. González de Mesa tenía el buzón de voz lleno a última hora de la tarde. El mismo día en que sus compañeros de grupo enviaron a la prensa el comunicado aseguró desconocer el contenido del texto y avanzó que dará explicaciones, si se lo piden, a los órganos del partido. Reprochó a los cinco ediles que hayan hecho públicas las cuitas internas y negó cualquier tipo de hostilidad entre los integrantes del grupo local.
Reafirmó también su postura respecto a la decisión de que Zaldívar haya dejado de formar parte de las comisiones municipales. Parece que los otros cinco no piensan igual.