«Ya lo pusimos nosotros sobre la mesa hace dos años». El Partido Popular no sólo está de acuerdo con una posible recalificación del suelo de Naval Gijón, sino que ya lo plasmó por escrito en sus alegaciones a la última revisión del Plan General de Ordenación, en 2010 e incluso, en ese momento, fue más lejos al plantear el traslado de toda la industria de Poniente y El Natahoyo. El concejal popular Pablo Fernández se felicitaba ayer, por tanto, de que uno de los objetivos de Foro Asturias en la nueva revisión en ciernes sea precisamente ese, cambiar el uso industrial de Naval Gijón, que pasaría a tener uso residencial y terciario, tal y como adelantó ayer EL COMERCIO. Se trata, en realidad, de un viejo debate y durante este año de gobierno de Foro esta idea se había puesto varias veces sobre la mesa, sin que desde el gobierno local se hubiera concretado nada. La última 'pista' llegaba con la firma del documento de la concertación social, el Gijón Más. En el mismo, pese a las peticiones iniciales de los sindicatos, no se recogió ninguna intención sobre el futuro de ese suelo industrial. Sí se plasmaba, por ejemplo, el caso de La Camocha y el compromiso municipal de mantener allí la actividad industrial. El propio concejal de Desarrollo Económico, Fernando Couto, explicaba algo que la concejala de Urbanismo, Lucía García, ya había defendido en varias ocasiones: que el futuro del suelo de Naval estaba ligado al plan de recuperación de la fachada marítima.
Y ese plan es que el afrontará ahora esta revisión, cuyos trabajos han salido a licitación y que hoy mismo publica el BOPA. Pablo Fernández recordaba ayer la polémica que se suscitó cuando él mismo y la portavoz del PP, Pilar Fernández Pardo, presentaron en febrero de 2010 sus alegaciones. «Existe un grupo de industrias, que por su contaminación acústica, por la necesidad de infraestructuras para la recepción de materiales van haciéndose incompatibles con los usos residenciales anexos», defendía su documento. Fernández ha repetido después en varias ocasiones su idea: «Es un lugar privilegiado al que hay que sacar el máximo partido». En cualquier caso, ha negado siempre que su objetivo fuera levantar pisos de lujo. Es más, llegaron a defender la posibilidad de que hubiera un porcentaje de viviendas de protección.
Ahora, los documentos de trabajo de Foro Asturias recogen, respecto al suelo de Naval, que se ha de «aprovechar su privilegiada situación y fachada marítima con actuaciones atractivas».
Parcelaciones
Acuerdo, por tanto, en el tema de Naval. Y parece que también en la revisión de los núcleos rurales. En concreto, el documento elaborado por el equipo de gobierno y que fija las bases sobre las que tendrá que trabajar el equipo redactor, recoge el «estudio de los núcleos rurales, reconsiderando el tratamiento dado a alguno de ellos: normativa, delimitación y, en su caso, reclasificación». Una vez más, Pablo Fernández se remite a las alegaciones presentadas en 2010.
No sólo es que el PP esté convencido de la necesidad de esa revisión, sino que en cuanto a la parcelación, mientras que Foro podría estar planteando una superficie mínima de 1.000 metros, Fernández habla de un mínimo de 800 e incluso de 600. También defiende la posibilidad de que el suelo rural más cercano al urbano pueda ser recalificado como urbano de baja densidad.
Pese a que hay otras coincidencias, como la inclusión de un plan de movilidad en el propio Plan General o la actualización de algunos planeamientos, Fernández manda un mensaje a Foro: «Nuestro apoyo es fundamental». Es decir, el equipo de gobierno necesita del respaldo del PP para sacar adelante una revisión del PGO por lo que, al igual que sucedió con los presupuestos, se verá obligado a incluir las demandas de los populares. A juzgar por sus primeras declaraciones, ni PSOE ni IU parecen dispuestos a apoyar esta revisión. Y junto a eso, añaden un 'pero': que la redacción se podría haber acometido desde el propio Ayuntamiento sin necesidad de contratar a una empresa.
En cualquier caso, el PP hace un llamamiento al consenso, para que «esta ciudad no tenga un nuevo Plan General de Ordenación con cada gobierno». La proximidad con la última revisión obliga a acometerla sin la posibilidad de suspender la concesión de licencias urbanísticas. El PP pide también «celeridad» para una tramitación que no será inferior al año y medio a partir de la firma del contrato con la adjudicataria.