Su fuga duró trece meses y ha mantenido en alerta a los Servicios Sociales y a las fuerzas de seguridad. Agentes de la Policía Local identificaron en un solar de la calle de Dolores Ibárruri a una joven pareja acusada de fugarse con su hija del Centro Materno Infantil de Oviedo. La niña, que en el momento de su desaparición tenía 19 meses, estaba bajo la tutela del Principado desde que nació. Aún no ha sido localizada. Los investigadores consideran que podría estar al cuidado de algún familiar.
El padre, J. R. R. M., de 18 años, pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 2 de Gijón y fue puesto en libertad con cargos, con la obligación de presentarse a firmar una vez al mes. La madre, S. J. R., de 16 años, testificó ante el fiscal de Menores. En sus declaraciones, asistidas por la abogada Leduina Blanco, ninguno de los dos desveló el paradero de su hija.
Ambos fueron localizados a primera hora de la mañana del pasado miércoles, 1 de agosto, cuando efectivos de la Policía Local solicitaron la documentación a catorce personas que estaban acampadas, contraviniendo la normativa municipal, en un solar del barrio de Nuevo Gijón.
Al pasar sus nombres y datos por la emisora del 092, comprobaron que sobre la pareja pesaba una orden de búsqueda y detención como presuntos autores de la sustracción de una menor. Se presentaron entonces en la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía, donde se ocuparon de ellos los funcionarios del Servicio de Atención a la Familia (SAF). De la niña, ni rastro. Las pesquisas avanzan y el intrincado caso podría resolverse en los próximos días.
S. J. R. y J. R. R. M., que por entonces residía en Sama de Langreo, estuvieron yendo diariamente durante un año y medio a visitar a su hija. Nada más nacer, el Principado asumió la custodia entendiendo que su padres, adolescentes, «no estaban capacitados para hacerse cargo de la crianza». La tarde del 19 de junio de 2011 acudieron a darle la merienda y pidieron a las cuidadoras poder sacarla al parque de Invierno, ubicado justo delante del complejo asistencial. Nada se volvió a saber de Begoña.
Ayuda de sus familias
La pareja pudo estar respaldada por sus respectivas familias en su huida. Entonces, ninguno de los dos tenía la edad legal para conducir y la Policía considera poco probable que se hubiesen fugado con el bebé en un transporte público.
Los intensos trabajos de investigación para dar con el paradero de la menor fueron en vano. Las primeras hipótesis apuntaban a que podrían haber viajado a otra comunidad autónoma. Nada se supo de ellos hasta que la semana pasada fueron localizados en un asentamiento ilegal.
Tal y como publicó EL COMERCIO, cuando se conoció la noticia del secuestro, durante el año y medio que la menor estuvo en el Materno, los padres llevaron a la práctica todo lo que se les solicitó desde el equipo de intervención de la entonces Consejería de Bienestar Social y Vivienda. Es decir, buscar empleo y vivienda digna. Sus respectivas familias les ayudaron y llegaron a ofrecerse como tutores legales de la pequeña.
Los informes del Materno no apoyaron nunca la actuación del Principado. Desde el primer momento, las valoraciones de los profesionales que atendían a la menor y veían cada día a sus padres fueron favorables a que se les devolviera la tutela. Hablaban entonces de «agravios comparativos», puesto que en otros casos «con menos argumentos se devolvió la tutela a las familias biológicas».
No respaldan esos profesionales, en ningún caso, la actitud de los padres «porque lo que han hecho es un delito», pero sí comprenden «su grado de desesperación. Ellos hicieron todo lo que se les pidió y vieron que no servía para nada. Que se les daban largas. Su hija seguía creciendo en el Materno. Llegó con días y se la llevaron con año y medio».
El Servicio de Atención a la Familia de la Policía trata ahora de averiguar el paradero de Begoña. Una niña que en dos años y medio no ha podido tener una vida normal.